13 enero, 2010

DECENAS DE MILES HAN FALLECIDO EN LA PEOR TRAGEDIA DE LATINOAMERICA..

Una mujer semienterrada entre los escombros reclama la ayuda de algunos supervivientes poco después del terremoto en Puerto Príncipe.- REUTERS

Muerte, dolor y caos en Haití
"Casas, escuelas, hospitales, el Parlamento, todo destruido...", relata el presidente René Preval - El cuartel de la ONU se derrumba con un centenar de empleados

IBAN CAMPO - Santo Domingo - 14/01/2010

Decenas de miles de muertos es el terrible cálculo de víctimas del peor terremoto en más de 200 años que asoló Haití el martes por la noche. El daño de la peor tragedia en Latinoamérica en las últimas décadas es "inimaginable", declaró por teléfono el presidente del país, René Preval, al diario Miami Herald. "Casas, escuelas, hospitales, el Parlamento, todo destruido... Es una catástrofe", añadió el mandatario, que sobrevivió a un seísmo que no dejó en pie ni el palacio presidencial.

La devastación es tal que ayer era imposible saber el número de víctimas. En la capital, Puerto Príncipe, a tan sólo 15 kilómetros del epicentro del terremoto, que alcanzó una magnitud de 7 en la escala de Richter, y de las 28 potentes réplicas, viven cerca de cuatro de los diez millones de haitianos. Cruz Roja calcula que al menos tres de los cuatro millones de personas que residen en la urbe han sido afectadas por el terremoto: han muerto, están heridas, o no tienen ni agua ni comida ni techo donde refugiarse.

Sí se sabe que el cuartel general de la ONU se ha venido abajo. Entre sus escombros hay más de 100 desaparecidos. El Gobierno confirmó a última hora la muerte del representante especial del secretario general Ban Ki-moon, el tunecino Hedi Annabi. Han fallecido también más de una veintena de cascos azules de la misión de paz, la mayoría militares brasileños y chinos, así como el arzobispo Serge Miot.

EE UU y Europa se han volcado para dar asistencia humanitaria al país caribeño. El presidente Obama manifestó su "apoyo total" a las víctimas mientras Bruselas activó los mecanismos de ayuda rápida.
Fuente: El Pais.es