27 enero, 2010

SEGUN EL LIBRO "POR QUÉ ES SANTO", JUAN PABLO SEGUNDO SE FLAGELABA...

El Papa Wojtyla, durante un acto público en 1987. Getty

Se sometía a rigurosos ayunos y se pasaba noches desnudo sobre el suelo
Expresó su voluntad de renunciar en caso de 'enfermedad incurable'
Irene Hdez. Velasco (Corresponsal) Roma
Actualizado miércoles 27/01/2010 17:44 horas

Juan Pablo II se mortificaba físicamente. No sólo se sometía a rigurosos ayunos y se pasaba noches enteras tirado desnudo sobre el suelo frío de su dormitorio. Además, se azotaba con una cinta que siempre le acompañaba y que en vacaciones se llevaba incluso a Castelgandolfo.

"Como pudieron escuchar con sus propios oídos algunos miembros de su entorno más estrecho, tanto en Polonia como en el Vaticano Karol Wojtyla se flagelaba". Eso revela el postulador de su causa de beatificación, Sladowir Oder, en el libro sobre Juan Pablo II que este miércoles ha salido a la venta en Italia y que lleva por título 'Por qué es santo'.

El volumen, escrito en colaboración con el periodista Saverio Gaeta y que hoy ha salido a la venta en Italia, está basado en los 114 testimonios de la investigación diocesana y en documentos que han salido a luz durante la causa de beatificación. Y revela que, ya desde 1989, Juan Pablo II dejó escrita su voluntad de renunciar a su misión como Papa en caso de "enfermedad incurable" que le impidiera "ejercitar suficientemente las funciones de su ministerio apostólico".

"Declaro: en el caso de enfermedad, que se presuponga incurable, de larga duración y que me impida ejercitar suficientemente mis funciones en el ministerio apostólico, mi deseo de renunciar a mi sacro y canónico oficio, tanto como Obispo de Roma como Jefe de la santa Iglesia católica", dejó dispuesto Juan Pablo II.

Además, Wojtyla puso en las manos de algunos cardenales una ardua responsabilidad: "La capacidad de aceptar y hacer operativa mi dimisión".


Por otra parte, 'Por qué es santo' también desvela que, poco antes del atentado contra Juan Pablo II cometido el 13 de mayo de 1981 por el turco Ali Agca, las Brigadas Rojas planearon secuestrar al Pontífice. "Antes del atentado, los servicios secretos italianos se habían percatado de la existencia de un plan para secuestrar a Juan Pablo II por parte de terroristas de las Brigadas Rojas", se lee en el libro.