17 enero, 2010

EL MIEDO A LOS SAQUEOS Y LA VIOLENCIA RECORRE PUERTO PRINCIPE...


Los equipos de rescate ya han rastreado el 60% de las zonas afectadas.- Estados Unidos envía a más de 11.000 militares para participar en las tareas de rescate y asistencia
AGENCIAS - Madrid - 17/01/2010

Tras la destrucción y el caos provocados por el terremoto del pasado martes en Haití, un nuevo peligro recorre las calles de Puerto Príncipe. Las fuerzas de seguridad haitianas ya han advertido de que violentas bandas armadas han vuelto a reaparecer y reagruparse en la barriada de Cité Soleil. Los daños materiales causados por seísmo también han facilitado la fuga de 3.000 prisioneros, muchos de ellos miembros de estos grupos, que llevan todos estos días destruyendo los archivos criminales en los que se encuentran sus antecedenes.

La pacificación de Cité Soleil había sido uno de los pocos logros indiscutibles del presidente René Preval, desde su asunción del cargo en el 2006, hasta que el terremoto devastó a Puerto Príncipe. Si la violencia explota a gran escala, sumada al caos y los saqueos que han crecido hora a hora en Puerto Príncipe desde el temblor, el restabecimiento de la ley y el orden en la capital haitiana podría suponer un durísimo desafío para las debilitadas fuerzas de seguridad. De los 3.000 presos que escaparon el martes, muchos eran violentos criminales con un pasado ligado a Cité Soleil, una barriada junto al mar que ha sido considerada un potente símbolo del país más pobre de América.


Asistencias a las víctimas
La principal preocupación en todo el país sigue siendo la asistencia a las víctimas y el rescate de posibles supervivientes. El 60 por ciento de las zonas afectadas por el terremoto del martes, tanto en Puerto Príncipe como en las localidades vecinas, han sido ya rastreadas por los equipos de rescate, que han conseguido sacar con vida de entre los escombros a 70 personas. "Es un número récord de personas halladas con vida después de un terremoto", ha declarado Elizabeth Byrs, portavoz de la oficina humanitaria de la ONU, OCHA, quien ha agregado que "nuestros expertos en el terreno aún no han perdido la esperanza de hallar más supervivientes".
Por su parte, la Marina de Estados Unidos se está movilizando para prestar asistencia a los afectados por un periodo de tiempo prolongado habida cuenta del grado de devastación existente en el país caribeño, según ha informado este sábado el jefe de Operaciones Navales estadounidense, el almirante Gary Roughead.


El grueso del despliegue humanitario de Estados Unidos empezó a llegar a Haití el viernes. Arribó el portaaviones de propulsión nuclear USS Carl Vinson, desde el que se empezaron a realizar operaciones de rescate con helicópteros y otras actividades destinadas a auxiliar a la población. Cerca de 5.000 efectivos de todas las ramas de las Fuerzas Armadas participan en las labores de búsqueda y rescate de supervivientes en Haití, y desde buques de la Guardia Costera de Estados Unidos. Se espera la llegada de otros 6.300 efectivos a lo largo del fin de semana.