03 diciembre, 2009

SUSAN BOYLE BATE RECORDS EN EE UU CON SU PRIMER DISCO...

La escocesa Susan Boyle, frente a su casa y con su álbum en la mano.- AP
Tras arrasar en Internet, el álbum debut de la escocesa ya es el más vendido en una semana por una artista femenina
EFE / ELPAÍS.com - Washington / Madrid - 03/12/2009

El sueño de Susan Boyle parece no llegar a su fin. La escocesa, todo un fenómeno en Internet desde que fue catapultada a la fama gracias al concurso televisivo Britain's got talent, ha alcanzado el número uno de las listas de ventas en EE UU con su primer disco I dreamed a dream y ya es, con 701.000 copias vendidas, el álbum debut más vendido en 2009. Según la revista Billboard, se trata del disco de presentación más vendido por una artista femenina en una sola semana en el mercado estadounidense.
Estas magníficas cifras se veían venir tres meses antes de su salida al mercado, cuando su álbum debut llegó al primer puesto de la lista de reservas de Amazon en Estados Unidos. Esta demanda fue incluso mayor que la de la versión remasterizada del Abbey Road de The Beatles.

Las ventas en EE UU superan con creces a las logradas en el Reino Unido, donde también se ha convertido esta semana en el número uno con 410.000 copias vendidas. La escocesa, de 48 años, ha batido el récord de 2009 establecido por el rapero Eminem con su disco Relapse, que vendió 608.000 unidades en su primera semana.

Su primer álbum ha superado además a los nuevos discos de estrellas como Rihanna y de otros concursantes de televisión como Adam Lambert, y marcó el mejor debut de una artista femenina en el mercado estadounidense desde que el sistema de Billboard comenzó a registrar los volúmenes de ventas en 1991. Boyle ha arrebatado ese récord a Ashanti, cuyo debut aterrizó en las listas en 2002 con unas ventas iniciales de 503.000 copias.

El único álbum que ha podido con el de Boyle en los últimos 20 años es Doggystyle, con el que el rapero estadounidense Snoop Dogg vendió 803.000 copias en su primera semana en 1993, años antes de que las ventas de discos tradicionales se desplomaran a los niveles actuales.