03 diciembre, 2009

EXPLOTA EL FENÒMENO BOYLE....


El disco de la cantante escocesa, la cenicienta de YouTube, encabeza las reservas en Amazon antes de salir a la venta
PATRICIA TUBELLA - Londres - 07/09/2009

Susan Boyle desconocía lo que era YouTube hasta que el portal de Internet le abrió las puertas a la fama mundial: la grabación que recoge a la escocesa interpretando el tema I dreamed a dream en un concurso televisivo de talentos se convertía la pasada primavera en un fenómeno de dimensiones estratosféricas, y en el vídeo más reclamado por los usuarios hasta la fecha. El universo cibernético vuelve a confirmar el reinado de esta mujer de 48 años, porque su álbum debut ya se ha encaramado en el primer puesto de la lista de reservas de Amazon en Estados Unidos, casi tres meses antes de su salida al mercado. Ni siquiera la versión remasterizada del Abbey Road de The Beatles lograba equiparar tal demanda.

Una sesión fotográfica que la revista americana Harpers Bazaar dedicó a Boyle el pasado verano reciclaba la imagen de aquella concursante poco atractiva, tímida ("jamás me han dado un beso") y protagonista de una vida solitaria en un pueblo escocés de 5.000 habitantes en todo un bellezón. Aquellas fotografías confirmaron su regreso a la escena, con la ayuda de un pelotón de estilistas, tras la reclusión de Boyle en un centro médico a causa de una crisis nerviosa que le produjo la tremenda presión mediática. Su actuación en el programa Britain's got talent, entonando una de las piezas del musical Los miserables con una voz portentosa, le había convertido en una estrella, sobre todo al otro lado del Atlántico gracias a la caja de resonancia de YouTube.
Pero finalmente no ganó el concurso británico (quedó segunda) y lo encajó muy mal, encarándose con la prensa y llegando incluso a agredir a un periodista. Su historia del patito feo que se convirtió en princesa parecía extinguirse con la habitual rapidez con la que la televisión de hoy quema a sus personajes. En realidad, Susan Boyle ha empleado los últimos meses en recuperarse de la indigestión de fama y preparar la próxima gira de promoción de su primer disco. Todavía está dispuesta a dar mucha guerra.