05 junio, 2010

MAREA NEGRA NO SE DETIENE...

Indignados por los devastadores efectos del derrame en el ecosistema, grupos de activistas organizados en torno a la campaña “Seize BP” iniciaron ayer una semana de manifestaciones en 50 ciudades del país para protestar por la situación en el Golfo y pedir que se incauten los activos de la multinacional.

Rumbo a Florida
Indignados por los devastadores efectos del derrame en el ecosistema, grupos de activistas organizados en torno a la campaña “Seize BP” iniciaron ayer una semana de manifestaciones en 50 ciudades del país para protestar por la situación en el Golfo y pedir que se incauten los activos de la multinacional.

Foto: AP
Mientras los ingenieros de la British Petroleum (BP) intentan nuevamente otra estrategia para taponar la fosa por donde fluye el petróleo, autoridades ambientales advierten de la llegada de la marea negra a las blancas playas de la Florida.

Resumen EFE Miami
La “mancha negra” del Golfo de México estaba ayer a unos 9,5 kilómetros de la zona de Panhandle (noroeste de Florida) y se calcula que llegará muy pronto al litoral occidental del estado, que está protegido por barreras flotantes.

La Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de E.U. (Noaa, por su sigla en inglés) apuntó que, de acuerdo con sus proyecciones, una “punta de la mancha de crudo podría impactar Panhandle tan pronto como esta semana”.
La mancha procede del yacimiento petrolero submarino a cargo de British Petroleum, que explotó el 20 de abril. Desde entonces el crudo emana sin control y todos los intentos por parar el derrame han sido infructuosos.

Se dirige a la Florida
Thad Allen, comandante de la Guardia Costera de EE.UU., informó ayer que BP logró cortar la tubería subterránea por la que fluye el crudo y ahora va a intentar colocar una caja contenedora.
La Noaa, que ha situado los condados floridenses de Escambia y Santa Rosa en el cono de trayectoria de la “mancha negra”, señaló que una cadena de 78 kilómetros de barreras sintéticas flotantes se ha desplegado en zonas de la costa occidental del estado.
Los vientos y las corrientes mantuvieron en las pasadas seis semanas lejos de las famosas playas del Panhandle el crudo, pero ahora han cambiado de dirección y están impulsando masas de chapapote (alquitrán) y capas de crudo hacia esa zona.
Numerosos turistas y residentes se han acercado a las playas de Pensacola tras conocer por los medios que la “mancha negra” se hallaba cerca de sus blancas arenas.
Asimismo, cadenas de televisión como la NBC han instalado ya sus parabólicas en las playas para recoger el momento en que las primeras oleadas comiencen a manchar el litoral de Pensacola.
Según la Comisión para la conservación de la Pesca y la vida Salvaje de Florida (FWC), “cualquier potencial impacto en la costa de Florida se producirá en forma de chapapote (alquitrán)” o oleadas diluidas de “petróleo y agua de color marrón, óxido o naranja”.
Las autoridades han desplegado cerca de las playas de Pensacola diversos “skimmer” o bocas basculantes que ayudan a recoger sólidos en suspensión, con el objetivo de “minimizar cualquier potencial impacto” del vertido.

Desastre empeora
Mientras tanto, el sur de Florida se prepara también para la posible llegada de crudo arrastrado por la corriente principal del Golfo, aunque todavía la zona no se halla en tan inminente peligro como el distrito de Panhandle.
Sin embargo, los científicos, expertos sobre medioambiente y autoridades se prepararan para hacer frente a lo peor, dado que el ecosistema del sur de Florida, principalmente sus manglares y arrecifes coralinos, es muy vulnerable.
El gobernador de Florida, Charlie Crist, solicitó el miércoles ayuda federal para la industria y comunidades pesqueras del estado, debido al impacto catastrófico que el vertido incontrolado de crudo en la cuenca está teniendo en este sector.

El Gobernador de Alabama, Bob Riley, se mostró furioso con BP porque en contados días el aceite llegará a ensuciar entre otras playas, la de Orange Beach (foto), impactando el comercio y el turismo, uno de los soportes de la economía.

Foto: AP

“Los pescadores de Florida y las comunidades de la costa han experimentado una significante pérdida de ingresos a causa de la errónea percepción pública de que las aguas de Florida se han visto contaminadas” por el vertido, señaló la Comisión para la de la Pesca y la Vida Salvaje de Florida (FWC).

El avance de capas de petróleo hacia Panhandle “ha reducido considerablemente las oportunidades de pesca comercial y alquiler de embarcaciones para pesca” en la costa oeste, agregó la FWC.
Subrayó que los distribuidores encuentran problemas para la venta de mariscos y de pescados como el pargo y el mero, a causa de los temores de los clientes de que estén contaminados.

El Gobierno estadounidense ha ampliado el área cerrada a la práctica de la pesca, que actualmente ocupa un 37% de las aguas del Golfo.

Cuenta de cobro - Se desploman acciones de BP

RESUMEN AP
BP es quizás suficientemente fuerte para sobrevivir a las consecuencias del peor derrame petrolero en la historia de Estados Unidos. Pero los inversionistas le han quitado miles de millones de dólares a su valor de mercado con cada día en que ha proseguido la fuga de crudo en el Golfo de México.
Tan sólo el martes, primer día de operaciones bursátiles desde que la empresa reconoció su fracaso en un nuevo intento por tapar la fuga, las acciones se desplomaron 15%, golpeadas además por el anuncio del gobierno, sobre la apertura de una investigación penal en torno al desastre.
La gigante petrolera británica vale ahora U$75.000 millones menos en el mercado abierto que hace seis semanas, cuando estalló la plataforma Deepwater Horizon. Otras empresas involucradas en el derrame —Transocean, Halliburton y Cameron— han perdido al menos 30% de su valor.
Y a medida que el crudo sigue manando desde el pozo petrolero hacia el mar, los estados cercanos, empresas, reguladores ambientales, trabajadores heridos y cuadrillas de limpieza dan cuenta de daños que podrían totalizar miles de millones más.
Con base en la ley federal, BP enfrenta también una multa mínima de U$1.000 por barril derramado, dijo Eric Shaeffer, quien encabezó la oficina de vigilancia de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de 1997 al 2002 y es ahora director del Environmental Integrity Project.
El Gobernador de Alabama, Bob Riley, se mostró furioso con BP porque en contados días el aceite llegará a ensuciar entre otras playas, la de Orange Beach (foto), impactando el comercio y el turismo, uno de los soportes de la economía.