11 junio, 2010

LA FIESTA, A MEDIAS....


Sudáfrica tira una gran ocasión para tumbar a un México sin alma
Márquez aprovechó las facilidades para empatar en el minuto 78
Discreto partido de inauguración, con tremendo ambiente en la grada
Miguel A. Herguedas (Enviado especial)
Johanesburgo

Actualizado viernes 11/06/2010 19:11
Se ahogó el soplido de las 'vuvuzelas' en el Soccer City, que redoblaron resignadas después de que Sudáfrica concediese un empate ante México (1-1), inferior durante demasiados minutos, vulgarote ante los anfitriones, entusiastas, veloces, pero con las dudas defensivas de siempre. Así arrancó el Mundial, con un partido como otros tantos, cargado de nervios, donde los chicos de Parreira no supieron machacar a tiempo y fueron castigados por Rafa Márquez. Tampoco les guió la fortuna, porque Mphela estrelló contra el poste una clarísima opción en el último minuto. [Narración y estadísticas]

Tocó Giovanni para Torrado y todo echó a rodar en la Copa del Mundo, aunque Nelson Mandela lo viera desde casa. Los previsibles tintes étnicos de la ceremonia y los no menos tópicos discursos de Joseph Blatter y Jacob Zuma dieron paso al fútbol, que tampoco fue para mucho, para qué nos vamos a engañar. Casi nunca entusiasman los partidos inaugurales, por todo lo que se cuece alrededor y por la tensión del momento. México salió bien bravo, como dicen por el D. F., más desenvuelto y decidido. Pero se vino abajo sin remedio y bien mereció perder. A los dos minutos, pudo marcar Giovanni tras la primera cabalgada de Aguilar por la derecha. Las tablas de Torrado bastaron en ese primer cuarto de hora, donde los bafana ni se enteraban del baño.
Acobardado, el equipo de Parreira tardó 20 minutos en sacudirse los traumas. Dejó de pegar pelotazos y puso en liza a Pienaar, el número 10, su hombre con más recursos. Giró y tocó con rapidez el mediapunta del Everton. Lo suficiente para equilibrar el partido y poner de los nervios a Javier Aguirre en la zona técnica. Se desconectó México y ya sólo llegó con los pasillos de Giovanni por el centro. Bueno y con la única aparición de Carlos Vela, que picó con su zurdita un balón para que Khune se luciera ante Franco. Quizá el Guille ya no ande para estos trotes.



Quien sí demostró temple fue Ravshan Irmatov, uzbeco y árbitro, atento como su linier para anular el gol de Vela. Era fuera de juego en ese córner, porque sólo había un defensor por detrás del extremo del Arsenal. Ahí se acabó el arsenal azteca y entró en liza el vigor físico del anfitrión. Las piernas rápidas de Tshabalala y la insistente ineficacia de Mphela, que rozó con su cabeza rapada el gol al filo del descanso.



Tanto se animó Sudáfrica, que hasta se le ocurrió marcar el 1-0. Masilela entró en la izquierda por Thwala para taponar las llegadas de Aguilar. Y en una contra, uno, dos, tres pases hacia Tshabalala, devastador con un zurdazo a la escuadra tras ganar la carrera a Osorio. Ahí se le fue de las manos a México, sin ambición ni desborde. Una selección menor que se dejó ganar la tostada por los africanos, esplendorosos y decididos, al acecho de otra contra mortal. Y no fueron una, sino dos las que dejó escapar Modise ante Pérez.



Estaba cantado que eso pasaría factura a los bafana. Buscó soluciones Aguirre con Guardado y el veteranísimo Blanco. Luego con el Chicharito Hernández, reciente incorporación del United. Pero ni por esas carburaba México. Así que el gol se lo tuvieron que dejar en bandeja. Centró Guardado desde la izquierda, midió mal Mokoena, cerró horrible Masilela y Márquez empujó a la red con mejorable estilo. Ahí estaba el punto que quería la Tri. Ahí se silenciaron las 'vuvuzelas'. México tenía el partido en la mano, pero ni siquiera lo intentó de veras. Y Mphela, casi en el descuento, mandó al poste el sueño de todo un país.

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