20 junio, 2010

INVESTIGAN CARDENAL ITALIANO POR CORRUPCION...

El cardenal Sepe estaba a cargo del departamento del Vaticano que financia las misiones en el exterior.
BBC Mundo
Uno de los cardenales más prominentes de Italia está siendo investigado por corrupción. Al cardenal Crescenzio Sepe, arzobispo de Nápoles, se lo indaga por su actuación en un anterior cargo en el Vaticano.
El cardenal Sepe estaba a cargo del departamento del Vaticano que financia las misiones en el exterior.
Sepe, de 67 años, tuvo hasta 2006 bajo su responsabilidad la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, un departamento del Vaticano que financia la obra de las misiones en el exterior.
El departamento cuenta con valiosas apartamentos y palacios en el centro de Roma con un valor de millones de dólares. Y al cardenal se lo acusa, según reportes de prensa, de rentar las propiedades, o venderlas, bajo términos favorables a políticos a cambio de favores.
Un ex ministro del gobierno de Silvio Berlusconi también está siendo investigado.
El cardenal Sepe ha dicho que va a colaborar con los fiscales a pesar de contar con un pasaporte diplomático del Vaticano, mediante el cual podría reivindicar su inmunidad ante la justicia italiana.
"La verdad va a emerger"
Todos esperamos en que la situación se aclare completa y rápidamente, para eliminar todo tipo de sombras, ya sea sobre su persona o sobre las instituciones eclesiásticas
Federico Lombardi, portavoz del Vaticano

"La verdad va a emerger....estoy sereno", aseguró Sepe al salir de misa este domingo.
"Lo primero de todo, quiero transmitir una palabra de estima y de solidaridad hacia el cardenal Sepe, en este momento difícil", dijo, por su parte, el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi.
"Todos esperamos en que la situación se aclare completa y rápidamente, para eliminar todo tipo de sombras, ya sea sobre su persona o sobre las instituciones eclesiásticas", agregó el vocero.
El corresponsal de la BBC en Roma, David Willey, explica que la investigación a Sepe es una mala noticia para el Vaticano pues llega tras meses de revelaciones de abusos sexuales de sacerdotes a menores.
Willey informa que el papa Benedicto XVI criticó este domingo, en la ceremonia de ordenación de 14 curas en la Basílica de San Pedro, a aquellos sacerdotes que -dijo- usaron su cargo para adquirir poder y prestigio personal y para avanzar en sus carreras.
El Vaticano: ¿un Estado responsable sólo ante su propia ley?
Una visita papal y dos querellas contra la jerarquía eclesiástica en Estados Unidos ponen sobre el tapete la pregunta de cuál es la ley que rige para el Vaticano. ¿Sería enjuiciable el Papa por encubrimiento de abusos sexuales cometidos por sus sacerdotes? ¿Hasta qué punto el Vaticano puede alegar independencia de las decisiones tomadas por los obispos que él mismo designa?

La ciudad del Vaticano, de 44 hectáreas, y con una población de poco más de 800 personas, es un estado monárquico sacerdotal y eclesiástico, regido por el obispo de Roma, el Papa.
Mientras la Santa Sede, el centro espiritual de unos 1.200 millones de creyentes en todo el mundo, data del cristianismo temprano, el reino enmurallado del Vaticano, en el corazón de Roma, se constituye a partir del Tratado de Letrán, en 1929, firmado durante el gobierno de Benito Mussolini.
El próximo septiembre, el Papa Benedicto XVI podría enfrentar más de una inconveniencia al abandonar su fortaleza para viajar al Reino Unido, si prospera la iniciativa legal de quienes intentarán llevarlo a los tribunales como máximo responsable del encubrimiento de abusos sexuales contra menores, cometidos por sacerdotes católicos.

"Arresten al Papa"
El Papa Benedicto XVI podría enfrentar más de una inconveniencia durante su próxima visita al Reino Unido.

La campaña "Proteste contra el Papa", organizada por la National Secular Society del Reino Unido, una sociedad que tiene como objetivo eliminar el privilegio religioso, hace alarde de haber conseguido veinte mil firmantes en las primeras tres semanas de campaña.
Dos de sus miembros más connotados, el científico Richard Dawkins, y el escritor Christopher Hitchens, han estado realizando las consultas legales del caso para conseguir el enjuiciamiento de Benedicto XVI como máximo responsable de encubrimiento.
El presidente de National Secular Society, Terry Sanderson, le dijo a BBC Mundo que el estatus del Vaticano como estado, de acuerdo con el criterio de Naciones Unidas, arrojaba serias dudas.
"Si la corte determina que el Papa no es el líder de un Estado, éste no tendría inmunidad diplomática y podría ser arrestado para que se establezca su participación en el encubrimiento de los delitos perpetrados contra menores".
Invitado de honor
Para Msr. Andrew Summergill, no hay duda de que el Papa es el líder de un Estado, por lo que gozaría de inmunidad.
Sin embargo, para Monseñor Andrew Summersgill, encargado de organización de la visita papal al Reino Unido, la situación descrita es absolutamente impensable.
"Es la visita oficial del líder de un Estado y el líder moral y pastoral de millones de católicos".
Mons. Summersgill desecha como absurdas las pretensiones de inculpar al Papa como encubridor de hechos de violencia sexual contra menores.
"El Papa Benedicto XVI, y también, me consta, en el tiempo en que era conocido como el cardenal Ratzinger, ha trabajado muy intensamente para producir un cambio radical dentro de la Iglesia al momento de enfrentar el horror de la violencia contra el indefenso".
Entre tanto, en Estados Unidos...
Pero no es sólo la visita al Reino Unido lo que pone en tela de juicio no sólo la posición del Papa sino también la interpretación legal que ofrece la Iglesia al responder a las múltiples acusaciones.
Para Terry Anderson, el Vaticano está tratando de eludir su responsabilidad.

Dos querellas en Estados Unidos incomodan a la jerarquía eclesiástica: una en Louisville, Kentucky, y la otra en Winsconsin, que involucra al Papa, al secretario del estado Vaticano, Tarcisio Bertone, y al deán del colegio cardenalicio de Roma, Angelo Sodano.
En ambos casos, los demandantes afirman que los respectivos obispos estaba enterados de los delitos cometidos por sacerdotes pederastas y decidieron no informar a las autoridades.
En ambos casos, la respuesta de los abogados de la Iglesia es la misma: los obispos no son, técnicamente hablando, empleados de la Iglesia de Roma.
Monseñor Summersgill señala que todo está en aclarar la forma de existencia de la Iglesia.
"De lo que se trata aquí, es de ver cómo existe la Iglesia en lo civil. Por ejemplo, en el Reino Unido, el obispo designado queda a cargo de una organización de beneficencia (a charitable trust) y es responsable, ante esta organización, por las propiedades y activos de la diócesis.
"La ley puede ser distinta en Estados Unidos, pero no estoy seguro", señaló Monseñor Summersgill.

La valoración de Terry Anderson es muy distinta.
"Es una manera muy elástica de entender la ley. Parece que el Vaticano intenta cambiar las reglas del juego cuando le conviene. Si el Vaticano designa sus obispos, no puede decir, después, que no tiene nada que ver con ellos. O una cosa o la otra".
"Me parece un empeño desvergozado de parte del Vaticano para eludir su responsabilidad con gente violentada por sus sacerdotes, gente humillada, tratada de mentirosa cuando da a conocer su sufrimiento".

¿Siguiendo órdenes?
El interrogante que los casos tratan de resolver gira en torno a que si el Papa es un jefe de Estado, y designa a sus obispos, ¿no tienen ellos que obedecer su legislación, no importa bajo qué nombre se promulgue?
En 1962, el Vaticano emitió un documento llamado "Crimen Sollicitacionis". En la interpretación del abogado querellante de Kentucky, William McMurry, el documento es prueba de que existía una política escrita que estipulaba que ningún obispo debía hacer mención de abusos de tipo sexual.
"Jamás he tomado nota de una cosa así", le dijo Monseñor Summersgill a BBC Mundo.
"Siempre he trabajado sobre el principio de que, dondequiera que se cometa un delito, éste debe ser reportado a las autoridades".