25 junio, 2010

A UN AÑO SIN MICHAEL...


Mientras el mundo aguarda el desarrollo de los partidos de futbol entre Portugal y Brasil –para ver si los pentacampeones pintan para levantar por sexta ocasión la Copa del Mundo- y entre Chile y España –donde la llamada furia roja, si no se aplica, podría correr la misma suerte de Francia e Italia-, se conmemora un año del deceso de Michael Jackson.
Parece que fue ayer cuando se comenzaron a propagar los rumores sobre su muerte, la cual, una vez confirmada, provocó el colapso de diversos medios electrónicos en los que, propios y extraños buscaban más información. Como ocurre en estos casos, algunos comentaban que lo mejor de la carrera musical de Jackson había pasado, toda vez que en gran parte de los 90 y en el nuevo siglo, se habló mucho de él, pero no precisamente por sus éxitos musicales. Para otros, lo mejor de él estaba por venir, y los 50 conciertos que daría en Londres, serían el inicio del segundo aire del excelso artista. Al margen del debate, y de lo que pudo haber sido, la obra de Michael Jackson está ahí, para la inmortalidad y para ser disfrutada por las generaciones actuales y venideras.
Desde el 25 de junio de 2009 a la fecha, el amarillismo ha hecho de las suyas. Los diversos homenajes a Michael se vieron opacados por las semblanzas sobre su presumible fármaco-dependencia; sus problemas financieros y la suerte de su herencia; las desafortunadas declaraciones de su padre y de La Toya, destacando la insistencia de esta última, de que su hermano fue asesinado; el juicio que habrá de iniciar en breve contra su médico, a quien se responsabiliza de haberle dado dosis letales de propofol y otros medicamentos; la existencia de otro hijo más; la posible carrera musical de sus tres vástagos; las declaraciones, muchas de ellas absurdas, de estrellas y luminarias que afirman que o bien, sostuvieron un romance con él, o que él quería sostener un romance con ellas; y, por si fuera poco, el costo de su servicio funerario. Dicen por ahí que el muerto va al pozo y el vivo al gozo, pero, a todas luces, esto es demasiado.

Menos publicidad ha recibido el hecho de que tras su deceso, Michael Jackson se convirtió en el artista más exitoso de 2009, vendiendo, tan sólo en Estados Unidos, 8. 2 millones de álbumes, y 31 millones en el mundo. La empresa que tiene los derechos sobre el material de Jackson es Sony Music, que había tenido fuertes tensiones con el artista a lo largo del presente siglo, en particular en el contexto de su álbum Invincible, que data de 2001. Los derechos para distribuir su obra musical, habrían expirado en 2015. Sin embargo –y aquí se cumple el dicho el vivo al gozo-, el 16 de marzo del presente año, Sony Music Entertainment, signó un acuerdo con la representación legal de Michael Jackson para ampliar los derechos de distribución del extenso catálogo del artista, por lo menos hasta diciembre de 2017, siendo un acuerdo sin precedente en la historia de la música dado que Sony Music desembolsará 250 millones de dólares, los que, íntegramente serán entregados al consorcio de Michael, además de que éste también recibirá todas las regalías de los materiales musicales involucrados. Se estima que el consorcio de Jackson ha recibido mil millones de dólares en ganancias desde la muerte del genial artista.
Tommy Mottola, quien encabezara Sony Music Entertainment hasta enero de 2003, confirmó, tras la muerte de Jackson, la existencia de “cientos” de canciones y material de video, todos ellos inéditos, que, presumiblemente, serán dados a conocer en los siguientes meses y años, de conformidad con el nuevo arreglo económico entre el consorcio que representa al rey del pop y la acaudalada empresa. Adicionalmente, hacia finales del año en curso, la empresa de video juegos Ubisoft dará a conocer en formaton compatibles con X Box y Play Station, un video dedicado a Michael Jackson que le permitirá al usuario cantar y bailar con él.