04 septiembre, 2009

MUERTES DUDOSAS EN EL ESPECTÀCULO....

Repentino
Estas son algunas de las muertes de celebridades que no cierran, por más que pase el tiempo. Homicidios, suicidios, accidentes, incógnitas inconclusas.

El entierro de Michael Jackson, nada menos que 70 días después de que se produjera su muerte, no ha cerrado todas las incógnitas que planteó su fallecimiento.
Jackson, de 50 años, murió el pasado mes de junio a causa de una intoxicación aguda del anestésico Propofol y del sedante Lorazepan, mezclados con otras sustancias. Atrás dejaba tres hijos, una fortuna diezmada por las deudas y la promesa de cumplir con una enloquecida agenda de conciertos -50 sólo en la capital británica- tras años alejado de los escenarios.
La extravagancia que rodeó la vida del artista desde muy joven, así como su delicada salud, parecía que se habían conjugado para precipitar su final. Sin embargo, los informes forenses afirmaban hace sólo unos días que el cantante había sido víctima de un homicidio y una investigación estudia la implicación de su médico, Conrad Murray, en los hechos.
El cuerpo del actor Heath Ledger, de 28 años, fue hallado muerto en enero del año pasado cuando su carrera cinematográfica atravesaba por un momento dulce tras protagonizar Secreto el la montaña y estando aún rodando la exitosa Batman donde el actor encarnó al guasón. Ledger estaba desnudo y boca abajo sobre la cama, junto a varias pastillas cuando fue encontrado, lo que despertó las sospechas de que el intérprete podía haber decidido quitarse la vida. Un informe forense apuntó que su fallecimiento había sido provocado por una sobredosis "accidental".
En febrero de 2007, justo un año después de que su primogénito falleciera por una sobredosis, la ex playmate Anne Nicole Smith fue encontrada inconsciente en su hotel. Exótica y divertida, Smith se había casado años atrás con el millonario de 89 años J. Howard Marshall, quien apenas sobrevivió 14 meses a su boda. A partir de entonces, la joven dedicó todas sus fuerzas a luchar contra la familia del difunto para quedarse con la mayor parte de su fortuna.
Como Ledger, los médicos atribuyeron su deceso a "una sobredosis accidental".
¿Accidente o suicidio? David Carradine, el célebre protagonista de Kung Fu, murió el pasado mes de junio, cuando se encontraba en Bangkok rodando una película. El actor fue hallado desnudo, con un cordón rodeando cuello y genitales, lo que hacía sospechar que había sufrido un accidente sexual. La hipótesis de un suicidio también circuló por los medios. Una segunda autopsia descartó esta última teoría sin revelar el porqué.
El líder de Nirvana, Kurt Cobain, se quitó la vida con una escopeta en 1994, justo cuando se estaba sometiendo a un tratamiento de desintoxicación por heroína. La tesis más convincente del suicidio fue puesta en tela de juicio por diferentes fuentes que afirmaban que al artista le habría sido imposible sostener por sí mismo un rifle con la cantidad de heroína que tenía en sangre.
Casi cuatro décadas después de la desaparición de Janis Joplin, algunos de las circunstancias en las que ésta se produjo siguen sin respuesta. Insegura y adicta a la heroína, la cantante murió tras inyectarse una dosis de heroína de gran pureza. Dicen las que las jeringuillas que utilizó se esfumaron de su habitación horas después de su fallecimiento. Algunas fuentes opinan que la rockera podía estar en ese momento acompañada.
El cantautor Elliott Smith o Jeff Buckley son otras de esas muertes oscuras que pueblan las leyendas del rock y que, años después de producirse, aún siguen rodeados de interrogantes. Fuente: 20minutos.es