27 julio, 2010

FIEBRE POR LA BODA DE CHELSEA CLINTON

La ceremonia se celebrará en Astor Courts, una propiedad junto al río Hudson

Los medios locales especulan con que la cena de ensayo será en un establo
La hija de Bill y Hillary Clinton se casará el sábado en Rhinebeck, un pintoresco pueblo de Nueva York que está disfrutando de la gloria de albergar lo que muchos bautizaron como una boda real en América.
Carteles y fotografías felicitando a Chelsea Clinton, única hija del ex presidente de Estados Unidos y la actual secretaria de Estado, y al novio Marc Mezvinsky cuelgan de muchos escaparates y la boda de alto perfil es el único tema de conversación en el pueblo. Mientras que los planes del casamiento siguen siendo confidenciales, la presencia de agentes del servicio secreto de Estados Unidos en Rhinebeck, a 160 kilómetros al norte de la ciudad de Nueva York, apuntan a que la ceremonia se celebrará en Astor Courts, una propiedad de 20 hectáreas junto al río Hudson.
"Es de lo que habla todo el mundo", dijo Cassidy Reed, de 20 años, que trabaja en una peluquería local. "No hemos tenido ni un solo cliente que no tenga algo que decir al respecto", agregó.
Los globos de boda flotaban al viento afuera del bar 'The Rug Garden', un maniquí en un escaparate vestía un vestido de novia y una tienda ecuestre ofrecía un consejo con el cartel: "No acosen al novio".
"Para recibir a Chelsea y Marc y todos sus amigos vamos a tener champán y pastel", dijo Deborah Belding, de 56 años, propietaria del 'The Rug Garden'. "Es un honor que una hija de un ex presidente venga a nuestra ciudad a casarse", agregó.
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, la había obligado a jurar mantener el secreto y los planes de boda han resistido las filtraciones mejor que muchos secretos de Washington. Los medios locales han especulado con que la cena de ensayo se celebrará en un establo de piedra cerca de la finca Grasmere y que la novia llevará un vestido diseñado por Oscar de la Renta. Se ha informado que habrá unos 400 invitados y que incluirán varios pesos pesados de Washington y Hollywood.
Aunque se ha comentado que el presidente Barack Obama estaba invitado, el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs dijo que no estaba seguro si el presidente y la primera dama asistirían.
Para los decepcionados donantes de fondos de los Clinton que no han sido invitados, la familia dejó claro que sólo las personas con una relación personal con los novios estaban en la lista. "Los queremos a todos, pero es su boda", dijo Hillary Clinton en una entrevista en NBC News.
Claudia Hanlin, de la compañía de planificación de bodas de Nueva York Wedding Library, estimó que la celebración costará unos dos millones de dólares. "Va ser una boda asombrosamente lujosa", dijo. "El país lo ve como si fuera una boda real", agregó.
Chelsea Clinton, de 30 años, y Mezvinsky, de 32, se conocen desde que eran adolescentes. El es un banquero de inversión cuyos padres Marjorie Margolies-Mezvinsky y Edward Mezvinsky fueron congresistas demócratas en la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
La hija de los Clinton, que trabajó para un fondo de inversión de Nueva York y ha estudiado política sanitaria en la Universidad de Columbia, se ha mantenido en segundo plano desde que su padre dejó la Casa Blanca en el 2001, aunque hizo campaña a favor de su madre cuando ésta aspiraba a ser la candidata demócrata a la presidencia del país.