30 julio, 2010

CARRERA POR SER LA PRIMERA PAREJA GAY EN CASARSE EN ARGENTINA...


Un jubilado y un divorciado adelantan su turno en el registro civil para encabezar la lista histórica tras la aprobación de la ley que autoriza este tipo de uniones en el país
EFE
EL PAÍS - Buenos Aires
Madrid - 30/07/2010
Un arquitecto jubilado y un administrativo divorciado se han convertido hoy en los primeros homosexuales en casarse en Argentina tras la aprobación de la ley que permite las bodas entre personas del mismo sexo, en una apretada carrera con un actor y su representante, que han tenido que conformarse con el segundo puesto en este registro histórico. Aunque el actor Ernesto Larrese y su compañero sentimental Alejandro Vannelli se presentaron como los primeros en contraer matrimonio en Buenos Aires, los primeros fueron en realidad Miguel Ángel Calefato, de 65 años, y José Luis David Navarro, de 54, que adelantaron casi cuatro horas su turno en el registro civil de Santiago del Estero, en el norte del país. Se casaron en la localidad santiagueña de Frías, a las 7.30 de la mañana, en una ceremonia discreta y familiar, dos horas antes que Larrese y Vannelli.
Ajenos a la promesa de la secretaría de Turismo de la capital de México, que ofreció una luna de miel gratis en ese país a la primera pareja homosexual que se casara en Argentina tras la sanción de la norma nacional, Miguel Ángel Calefato y José Luis David Navarro no tienen grandes planes para celebrar su boda, más allá de una fiesta íntima, porque no son amigos de "tradiciones impuestas por la sociedad". La pareja se conoció hace 27 años en la turística ciudad costera de Mar del Plata, cuando José Luis estaba casado y Miguel Ángel mantenía una relación con otro hombre. "Ambos teníamos otras parejas, pero notamos que lo nuestro era muy fuerte, que éramos el uno para el otro, que queríamos compartir la vida y luchar juntos por lo que deseábamos", ha explicado Navarro, quien apenas unos meses después se divorció de su mujer y se fue a vivir con Calefato.
Dos horas después de su enlace, Larrese y Vannelli se han dado el "sí, quiero" con el tradicional intercambio de alianzas en una concurrida ceremonia celebrada en un registro civil de Buenos Aires. Junto a ellos han estado presentes una nutrida representación del colectivo homosexual, familiares, numerosos periodistas y afamados actores, que han ejercido de testigos junto a las hermanas de la pareja.
Los contrayentes, juntos desde hace 34 años, tenían inicialmente turno para casarse el próximo 13 de agosto, pero como reconocimiento a su lucha por los derechos de los homosexuales, el registro civil aprobó adelantar la fecha para que pudieran protagonizar la primera boda homosexual tras la sanción de la norma nacional, pionera en América Latina, algo que no ha podido ser finalmente porque se han adelantado Calefato y Navarro.
"Estoy muy emocionado. Es un momento tan maravilloso... No tengo más que palabras de agradecimiento", ha afirmado Vannelli, de 61 años y con una hija y dos nietos, sin poder contener las lágrimas. A "todos los homofóbicos les digo que estén tranquilos, que no va a pasar nada que a ellos les perjudique, no tienen nada de lo que temer. Cualquier fobia se cura con amor. Y lo que viene es más amor, más igualdad, y eso no puede ser más que positivo", ha señalado Larrese. Este y Vannelli, activos militantes de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans, ha elegido para formalizar su relación el mismo registro civil que tres años antes les había denegado su solicitud, lo que les llevó a iniciar una apelación que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia.
En los próximos días se celebrarán cuatro matrimonios más en diferentes provincias del país. Antes de la reforma legal, varias personas se habían casado mediante habilitaciones judiciales, aunque algunas uniones fueron anuladas y están pendientes de apelación. Argentina se convierte así en el segundo país tras Canadá de la avanzadilla de países que reconocen los matrimonios homosexuales en un continente más reacio que Europa a la hora de conceder libertades sociales a este colectivo. Canadá lo aprobó en el año 2005 -aunque los derechos relativos a la adopción, pensiones o beneficios sociales varían según la provincia-, al igual que hicieron poco antes Bélgica, Holanda y España en Europa. Posteriormente, se han sumado a la lista -que ya integran 10 país con la incorporación de Argentina- Sudáfrica, Noruega, Suecia, Islandia y Portugal.