05 marzo, 2010

RUEDAN CABEZAS EN LA ARMADA CHILENA POR ERRORES COMETIDOS TRAS EL SEÍSMO....


Un oficial de la Fuerza Aérea dirige a una mujer en una evacuación Santiago. Reuters
dpa Santiago de Chile

Actualizado viernes 05/03/2010 12:42 horas

El gobierno de Michelle Bachelet comenzó este viernes a destituir a los primeros oficiales de las fuerzas armadas, tras la serie de errores cometidos por las instituciones castrenses en la reacción ante el terremoto que asoló el país.
La primera cabeza que rodó fue la del director del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico, el comandante Mariano Rojas, quien informó al gobierno que el sismo no provocaría un tsunami, cuando las olas avanzaban sobre el territorio nacional.

Rojas será reemplazado por el comandante Patricio Carrasco, ratificó el ministro de Defensa, Francisco Vidal. La decisión fue adoptada por el comandante en jefe de la Armada, Edmundo González, dijo Vidal.
Los problemas de operación de las FFAA, que tardaron 30 horas en llegar a las zonas devastadas, fueron tambián comentados hoy por el presidente electo Sebastián Piñera.
El millonario anunció incluso que hará una "profunda reestructuracion" de los sistemas de alerta y ayuda de que dispone el país, tras una reunión cumbre hoy en La Moneda con Bachelet.

Las Fuerzas Armadas tardaron dos días en movilizar a unos 10.000 hombres y unas tres jornadas en tomar el control de las ciudades, asoladas por cientos de saqueos simultáneos.
Las Fuerzas armadas responden al Gobierno

No obstante, las recrimimaciones también fueron desde las FFAA hacia el gobierno.
"Teníamos los aviones listos para despegar desde el primer momento, pero nunca recibimos la orden", dijo el comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, Ricardo Ortega.
El gobierno respondió diciendo que Bachelet debió esperar seis horas para ir a las zonas azotadas por la naturaleza, debido a la inacción de los militares.

El terremoto y el ulterior tsunami desnudaron finalmente fuertes fallas de coordinación en el despliegue de las Fuerzas Armadas, una de las más poderosas de Sudamérica.
Los casi 10.000 millones de dólares gastados por Chile en armas, desde 1990, no mostraron su eficacia en esta tragedia.

El mayor error fue sin duda el que la Marina asegurara al país que no había riesgo de tsunamis. Sólo una hora después, olas de hasta nueve metros hicieron desaparecer cientos de casas y decenas de pueblos.

Las fallas en la coordinación militar ocurren además en momentos en que el país discute cuáles serán los futuros mecanisnmos de financiamiento de sus instituciones castrenses.
La gran pregunta será de qué le sirven al país cientos de tanques Leopard A1 y A2, decenas de cazabombarderos F16 y una marina de guerra completamente nueva, si no es capaz de mostrar fuerza operativa en su propio territorio.