24 marzo, 2010

CONDENAN AL RELIGIOSO ESPAÑOL DETENIDO EN CHILE A 817 DÍAS DE CÁRCEL POR PORNOGRAFÍA INFANTIL....


El religioso español, este miércoles en un tribunal chileno. Efe
Efe Santiago de Chile
Actualizado miércoles 24/03/2010 14:07 horas
El jurado de la sala número dos del octavo piso del edificio F del mastodóntico Centro de Justicia de la calle Pedro Montt ha decretado 817 días de cárcel para José Ángel Arregui Eraña, el religioso español de la Orden San Viator acusado en Chile de almacenaje de material pornográfico infantil.

José Ángel Arriaga, de 53 años de edad, fue arrestado el pasado mes de agosto en la residencia del Liceo Politécnico de Santiago de Chile por la Policía de Investigaciones (PDI). En un ordenador usado habitualmente por el acusado se encontraron más de 400 horas de material informático, fotos, vídeos y grabaciones pornográficas. En ellas aparecían personas manteniendo sexo con bebés, coprofilia, sadomasoquismo, masturbación infantil, urofilia, etcétera.

El juzgado número nueve de Madrid espera ahora que José Ángel cumpla la parte de pena que le corresponde en España. Se le acusa de haber abusado y filmado a, al menos, 15 menores españoles de entre 12 y 14 años, durante los años 1992 a 2005. De momento, la justicia chilena dice no tener constancia de las peticiones legales del juzgado español.

Arrepentimiento permanente
"Él ha mantenido un arrepentimiento permanente. Hasta el punto que en el año 2005 estuvo a punto de quitarse la vida. Quería cortarse las venas. Creemos que tiene un problema depresivo y de conciencia. Yo, como absolutamente creyente en Dios que soy le dije, y él, como creyente sabe, que la vida no nos pertenece. Le pertenece a Dios",
comentaba tras el juicio Edmundo Calderas, abogado defensor del acusado.
“Está altamente afectado, hay que tener en cuenta que él es un religioso, que como se precisó, no es lo mismo que ser cura, clérigo o sacerdote. No tiene estudios de teología”, matizó el abogado defensor, nada más salir del juicio que duró aproximadamente dos horas, y en el que se concentraron numerosos medios de comunicación chilenos y alguno español.
Durante el juicio, Calderas reiteró en diversas ocasiones que fue José Ángel, personalmente, quien entregó todos los vídeos que estaban en su poder, además de los links pertinentes, pudiéndose así establecer su culpabilidad en el acceso a material pornográfico.

Durante la comparecencia de José Ángel se alegaron afecciones psicológicas, lo que según palabras de su abogado defensor: “Siempre van a ser beneficiosas en el sentido en el que la persona afectada reconozca los hechos que se le imputan. En este caso se le hizo una entrevista que creemos que no es suficiente para determinar las aptitudes psicológicas de José Ángel”.

Miedo a la cárcel
La condena está dictada, 817 días, aunque aún no se saben los beneficios a los que podrá acogerse el imputado, juzgado en esta ocasión tan sólo por los hechos cometidos en Chile el 14 de agosto de 2009. “Hay una persona que necesita ayuda y sabemos que las cárceles chilenas no tienen la capacidad ni la atención necesaria que José Ángel requiere”, manifestó Caldera.

El abogado opina que la penalidad a la que se enfrenta su cliente de Vitoria es bastante prudente, en relación al caso, aunque en países como Chile es "un delito mucho más peligroso vivirlo en el medio interno que en el medio externo. Vamos a apelar la sentencia, tenemos cinco días", explicó Caldera.

Respecto a quién pagó la defensa, el abogado defensor se muestra tajante: "Nosotros hemos sido pagados por familiares directos, aunque no estamos autorizados a decir nombres. Lo que sí aseguro es que hemos mantenido una vinculación permanente con la congregación".

El cumplimento de la pena no quiere decir que forzosamente sea imputado a España, aunque en caso de ser así, es de preveer que la condena que tendría que cumplir al otro lado del mar sería sustancialmente más dura que la chilena.