08 marzo, 2010

EN TIERRA HOSTIL HACE HISTORIA....

Sandra Bullock sostiene el Oscar a mejor actriz principal por su papel en 'The blind side'.- REUTERS
Los actores Jeremy Renner, Brian Geraghty y Anthony Mackie (R) celebran con la directora Kathryn Bigelow y el guionista Mark Boal de 'En tierra hostil' el Oscar a la mejor película.- AP

La directora de 'En tierra hostil', emocionada al recibir el Oscar a la mejor dirección. Kathryn Bigelow se convierte en la primera mujer en llevarse la estatuilla en esta categoría.- REUTERS
El filme bélico de Kathryn Bigelow triunfa con los galardones a la mejor película y mejor dirección.- Bigelow, la primera mujer en llevarse la estatuilla a mejor dirección.
GREGORIO BELINCHÓN - Los Ángeles - 08/03/2010

Ha sido la película ganadora del Oscar más barata (no llega a diez millones de euros) y la que menos ha recaudado (en todo el mundo, unos 15 millones de euros). Pero el premio ha hecho justicia con En tierra hostil, el drama bélico protagonizado por los artificieros del ejército estadounidense en Iraq, y con Kathryn Bigelow, que de paso es la primera directora en triunfar en su categoría. Avatar, de su ex marido James Cameron, sólo obtuvo tres galardones, mientras que la pequeña, atacada por parte de la industria, En tierra hostil, se llevó hasta seis, incluso los dos grandes. Como dijo Barbra Streisand al dar el galardón a Bigelow: "El tiempo ha llegado".
Ha sido una noche triste para España. Ni el corto de Javier Recio, ni la actuación de Penélope Cruz se llevaron el premio a casa. A La dama y la muerte le derrotó la francesa Logorama, y a Penélope Cruz, la actriz Mo'Nique, una comediante que ha saltado al cine y al drama con un éxito espectacular gracias a Precious. Si algo ha salvado el asunto ha sido el triunfo de El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella, el filme argentino 55% español gracias a la productora Tornasol. Era la segunda candidatura de Campanella tras El hijo de la novia, y los nervios, que en la alfombra roja aseguraba haber tranquilizado a pastillazos, le traicionaron. Campanella llevaba un discurso escrito y largo que enseñó a la entrada pero no sacó en el escenario.
Recibió el Oscar de manos de Pedro Almodóvar, acompañado de Quentin Tarantino, y con sus productores a su lado. El aroma a thriller clásico de El secreto de sus ojos ha convencido a los académicos que se ven los cinco filmes de esta categoría. Él leyó la novela, pidió a su autor traicionarlo y a la vez coescribir el guión. Y aplicó una curiosa receta: "En los últimos años estuve muy interesado en la música. Tras leer la novela, preferí enfatizar la historia de amor frustrado -los tres personajes masculinos viven una relación perversa con los sentimientos- y decidí aplicarle una estructura de sonata". Y reveladora de la sorpresa de En tierra hostil, apuntó: "La muerte tiene que alterarte la vida. La violencia del cómic, sin repercusión, ha tomado el cine. Traté en El secreto de sus ojos de mostrar el cadáver de forma seca, no romántica, tirado como una bolsa de papas, y que marque al protagonista". Anoche insistió en otro hecho. "Debemos seguir con este flujo de nominaciones latinas. Si no, el Oscar no habrá valido para nada. Una golondrina no hace verano".

El resto de los premios pequeños no dieron ninguna sorpresa: los dos galardones de sonido recayeron en En tierra hostil; la fotografía -contradictorio para una película que usa todo fondos digitales-, los efectos digitales y la dirección de arte, para Avatar; más llamativo fueron el montaje y el guión para En tierra hostil, y obvios, la banda sonora y la mejor película de animación, para Up. Hollwood pagó una deuda que tenía con Jeff Bridges, que recibió el Oscar al mejor actor por Corazón rebelde -también mejor canción-. Su discurso, rematado con el mensaje cariñoso a su mujer, era muy parecido al que dos días antes recitó en los Independent Spirit, donde se hizo con el mismo premio. Otro premio cantado fue el de Christoph Waltz, por Malditos bastardos. Sandra Bullock, que el día anterior se llevó el Razzie a la peor actriz por Alocada obsesión, pasó en unos segundos de la risa y el humor al llanto con su discurso de aceptación de la estatuilla por The blind side.
Otra que tuvo un buen fin de semana, no como los televidentes de una gala sin ritmo y sin gracia , salvo algún par de buenos chistes de Steve Martin ("El show ha sido tan largo que Avatar ha pasado a la historia") y Alec Baldwin, y el maquillaje de Ben Stiller de Na'vi para dar el oscar de esa categoría a Star trek. Y si la Academia quería atraer a público joven con las diez candidaturas y los posibles premios a Avatar, ha preferido enviar otro mensaje: "Preferimos el cine".