22 abril, 2009

UNA TERCERA MUJER EN DOS SEMANAS ATRIBUYE OTRO HIJO AL PRESIDENTE PARAGUAYO,,,

El presidente de Paraguay y ex obispo católico, Fernando Lugo, ha reconocido legalmente al hijo que tuvo cuando aun ejercía el cargo religioso / AP/Jorge Saenz
Damiana Hortencia Morán Amarilla asegura que no realizará ninguna demanda de filiación para el niño del ex obispo Fernando Lugo

22/04/2009 Actualizada a las 14:46h Internacional
Asunción.(EFE).- Otra mujer, la tercera en dos semanas, asegura que tuvo un hijo con el presidente de Paraguay, el ex obispo Fernando Lugo, aunque afirma que no realizará ninguna demanda de filiación para el niño, de un año y cuatro meses de edad.

El presidente de Paraguay y ex obispo católico, Fernando Lugo, ha reconocido legalmente al hijo que tuvo cuando aun ejercía el cargo religioso / AP/Jorge Saenz
En declaraciones que publica hoy el diario asunceno "Abc Color", Damiana Hortencia Morán Amarilla, de 39 años, aclara que no reclama nada al gobernante y que accedió a revelar su caso "al solo efecto de que se sepa la verdad", porque considera que "tarde o temprano iba a aflorar". "Es una gran satisfacción haber descubierto un amor sin pedir nada, desinteresado y solamente tener la inspiración de una entrega, pero valorada, una entrega pero significativa", declara la mujer, ex coordinadora de la Pastoral Social de San Lorenzo, municipio cercano a Asunción.
Damiana comentó que está divorciada desde hace cinco años, época en que conoció a Lugo, tras un matrimonio que duró 17 años, del cual tuvo dos hijos, que ahora tienen 20 y 21 años, pero señala que los contactos "más próximos" se dieron en 2006, "luego de que renunciara como obispo de San Pedro (en 2004)". En ese entonces, Lugo estaba al frente de la plataforma cívica Resistencia Ciudadana, de efímera existencia en 2006 antes de dar vida a la hoy oficialista Alianza Patriótica para el Cambio (APC), integrada por varios partidos políticos y organizaciones sociales y de izquierda. "Lo que puedo asegurar es que fue una gran entrega y que fue una explosión de sentimientos, y por esas cosas de Dios y de la vida, nace un fruto, que es Juan Pablo", aseveró la mujer, al referirse al hijo que atribuye a Lugo. Explicó que le bautizó con ese nombre en homenaje al fallecido papa Juan Pablo II.
Guillermo Armindo Carrillo, el pequeño de dos años reconocido públicamente por el jefe de Estado paraguayo como hijo suyo el 13 de abril pasado lleva su segundo nombre, mientras que Lucas Fernando, de seis, cuya paternidad le atribuye otra mujer, el de pila. El tercer escándalo que salpica a Lugo se produce dos días después de que la madre de Lucas Facundo, Benigna Leguizamón, de 27 años y que reside en una precaria vivienda de Ciudad del Este, a 330 kilómetros de Asunción, denunciara públicamente su caso y amenazara con recurrir a la Justicia con una demanda de filiación. Leguizamón, que tiene otros tres hijos, dijo que conoció a Lugo cuando ella tenía 17 años y acudido a pedir ayuda espiritual al Obispado de San Pedro, centro, la región más pobres del país, donde el hoy gobernante era la máxima autoridad eclesial, y de la misma región es también oriunda la madre de Guillermo Armindo, Viviana Carrillo, de 26 años.
Desde que Lugo admitió públicamente de que es el padre de Guillermo Armindo, después de que dos abogados promovieron una demanda en nombre de Viviana, se ha producido un revuelo en el país, con chanzas y versiones periodísticas de futuras denuncias. "Claro, hay chistes y tomaduras de pelo por toda la República de que van a aparecer cinco o seis, dieciséis hijos. Y bueno, se verá en cada caso", había expresado la ministra de la Mujer, Gloria Rubín, después de una reunión con Lugo para analizar el caso de Benigna Leguizamón. "Si es tan cierto que (Lugo) tiene tantos hijos, la Secretaría de la Mujer va a tener que estar al servicio de todas las mujeres que vienen a reclamar la paternidad responsable", aseveró la ministra y la principal referente de una organización que asiste a mujeres maltratadas o desamparadas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

FORNICADORES DE CONFESIONARIO

2009-4-17

Por LUÍS AGÜERO WAGNER.



De cínico, delincuente y depravado sexual fue acusado ayer el obispo Fernando Lugo en el Senado paraguayo, en medio de un escándalo mundial por haber abusado de una menor. Los senadores Julio Velázquez, Lilian Samaniego y Ana Mendoza de Acha fueron quienes más duras expresiones tuvieron contra el clérigo.
Lilian Samaniego le exigió que pida perdón y aclare si realmente tuvo relaciones con Viviana Carrillo siendo esta aún menor de edad, lo cual consideró como “estupro”.

La senadora de Acha calificó de “estafa” la actitud de Lugo, porque durante la compaña omitió dar el dato sumamente importante de su paternidad a los votantes, lo cual es “indignante”, y se está pasando “una vergüenza, escándalo y un bochorno internacional”.

http://www.lanacion.com.py/noticias-240978.htm

El senador Julio Velázquez afirmó que el Paraguay está en manos de un depravado sexual.

UNA RELACION CON UNA MENOR DE LARGA DATA
El presidente Fernando Lugo y la joven Viviana Rosalith Carrillo comenzaron hace años una relación amorosa, aseguró Edith Lombardo, tía de la mujer que demandó al jefe de Estado para que reconozca a un hijo de dos años de edad.

http://www.abc.com.py/2009-04-09/articulos/511362/relacion-de-lugo-y-demandante-comenzo-hace-anos-dicen

Edith Lombardo manifestó que Lugo y Viviana se veían en Choré. Indicó que el entonces obispo estaba siempre por la casa debido a que era amigo de la familia. “Era muy jovencita en aquel entonces. Se conocieron normalmente, cuando ella hizo su confirmación, como cualquier persona”, añadió
Cuando se le preguntó cuando se inició la relación amorosa entre Lugo y su sobrina, la mujer dijo: “Creo que es una relación de bastante tiempo ya”.


La mujer indicó que su sobrina “pasó por muchas dificultades y malos momentos”.
Comentó que no tiene problemas en contar todo lo que sabe, dando a entender que comparecerá ante los estrados judiciales si es convocada.
La tía de Viviana asegura que el niño “se le parece” a Lugo. Aunque sostuvo que “es un poco más lindo”.


ENCUBRIMIENTO


La escabrosa historia de encubrimiento a un farsante acabó en gran parte este lunes de pascuas, cuando el obispo-presidente confesó públicamente ante las cámaras de Televisión haber tenido relaciones con una jovencita de 16 años, Viviana Carrillo, en tiempos en que se desempeñaba como Obispo de San Pedro, y abrió en Paraguay el debate que ya estaba instalado en otras latitudes: el de los escándalos aberrantes que de un tiempo atrás sacuden a la iglesia católica.
El drama se agudizó cuando el obispo de Concepción, Zacarías Ortiz, conmocionó a la opinión pública revelando que el dirigente campesino Elvio Benítez y José “Pakova” Ledesma extorsionaban al clérigo-presidente en base al conocimiento de sus perversiones, de allí la forma milagrosa en que obtenían de Lugo todas las concesiones y privilegios en el gobierno.

www.abc.com.py/2009-04-15/articulos/512779/aseguran-que-campesino-y-gobernador-chantajeaban-a-lugo

¿LO SANCIONARÁ LA IGLESIA CATÓLICA?

La confesión del obispo Fernando Lugo de haber cometido estupro lo hace candidato a engrosar esta lista de clérigos expulsados de la iglesia por aberraciones:
-- Alphonsus Penney, arzobispo de la diócesis de San Juan de Terranova (Canadá), dimitió, en julio de 1990, por haber encubierto decenas de delitos sexuales cometidos contra unos 50 menores por más de una veintena de sacerdotes de su diócesis.
-- Hubert Patrick O'Connor, obispo de Prince George (Canadá), en febrero de 1991, fue formalmente acusado por la Policía de haber violado a varias mujeres y de cometer asaltos obscenos contra varias otras.
-- Eamon Casey, obispo de Dublín (Irlanda), dimitió, en mayo de 1992, tras conocerse que era padre de un adolescente y que de los fondos de la diócesis había pagado a la madre, en 1990, unos doce millones de pesetas "para gastos".
-- Rudolf Bär, obispo de Rotterdan (Holanda), fue forzado a presentar su dimisión, en marzo de 1993, tras ser acusado de "homosexual".

-- Hansjoerg Vogel, obispo de Basilea (Suiza), dimitió de su cargo, en junio de 1995, debido a que estaba esperando un hijo de su amante.
-- Roderick Wright, obispo de la diócesis de Argyll y las Islas (Escocia), dimitió, en septiembre de 1996, tras haber protagonizado una ruidosa fuga con una atractiva feligresa.
-- Hans Hermann Gröer, cardenal y arzobispo de Viena (Austria) y presidente de la Conferencia Episcopal austriaca, fue forzado a dimitir de todos su cargos, en abril de 1998, tras ser acusado, en 1995, de cometer una diversidad de delitos sexuales contra menores, por una decena de antiguos seminaristas de los que fue confesor (ver Caso 6).
-- John Aloysius Ward, arzobispo de Cardiff (Irlanda), fue sustituido al frente de su diócesis, por el Vaticano, en diciembre de 2000, por la presión social desencadenada por haber encubierto a dos curas pedófilos de su diócesis que acabaron encarcelados, aunque la causa oficial para dejar su puesto fue la convalecencia de una trombosis.
-- Pierre Pican, obispo de la diócesis francesa de Bayeux Lisieux, fue condenado, en septiembre de 2001, a tres meses de prisión por haber encubierto a un sacerdote pederasta (ver Caso 4).
-- Anthony J. O'Connell, obispo de Palm Beach (Florida), dimitió en marzo de 2002 tras admitir haber abusado de dos seminaristas; con uno de ellos, a finales de la década de los setenta, se había metido en la cama, desnudo, cuando el joven acudió a él para pedirle consejo pastoral. O'Connell reconoció que su diócesis pagó a su víctima, en 1976, la suma de 125.000 dólares para ocultar los hechos (que incluían los tocamientos de O'Connell y los abusos sexuales de otros dos sacerdotes). "Ninguna de las personas que me nombró para este cargo lo sabía. Aunque siempre supe que estaba en mi pasado, no lo reconocí", dijo el obispo.
-- J. Keith Symons, el obispo anterior de Palm Beach al que O'Connell tuvo que sustituir en 1999, también debió dimitir tras verse obligado a admitir que había abusado de cinco monaguillos durante las décadas de los años 1950 y 1960.
-- Julius Paetz, arzobispo de Poznan (Polonia), renunció al cargo, en marzo de 2002, tras haber sido acusado de cometer abusos sexuales sobre decenas de seminaristas (ver Caso 8).
-- Brendan Comiskey, obispo de la diócesis irlandesa de Ferns, dimitió en abril de 2002, al hacerse público que encubrió los delitos sexuales que uno de sus sacerdotes cometió sobre varios menores (ver Caso 5).
-- Franziskus Eisenbach, obispo auxiliar de la diócesis alemana de Maguncia, renunció a su cargo, en abril de 2002, a consecuencia de la denuncia presentada por la catedrática Anne Bäumer-Schleinkofer, en septiembre de 2000, acusando al prelado por abuso sexual y daños corporales. Fue la primera vez que la justicia alemana investigó a un obispo y, aunque el proceso fue sobreseído por el tribunal de Coblenza, en noviembre de 2001, por falta de pruebas, el obispado tuvo que reconocer que entre la denunciante y el obispo hubo "contacto corporal", quedando sin aclarar todo un trasfondo de otras posibles relaciones sexuales.
-- Rembert Weakland, arzobispo de Milwaukee, solicitó al Vaticano, en mayo de 2002, que aceptase su jubilación anticipada tras saltar a la luz que compensó con 450.000 dólares a un ex amante adulto que le acusaba de violación.
-- James Williams, obispo de Louisville (Kentucky), renunció en junio de 2002 tras ser acusado por uno de sus antiguos monaguillos, James Bennett, un joven de 33 años, que acusó al obispo Williams de haber abusado sexualmente de él hace 21 años, cuando fue su ayudante en una parroquia; al parecer no fue su única víctima, ya que otras 90 denuncias de otras tantas víctimas incidieron en lo mismo.
-- James McCarthy, obispo auxiliar en la archidiócesis de Nueva York, dimitió de sus cargos en junio 2002 tras reconocer haber mantenido relaciones sexuales con varias mujeres, que en este caso eran todas mayores de edad.
-- George Pell, arzobispo de Sydney, renunció temporalmente a su cargo en agosto de 2002 tras ser acusado de haber abusado sexualmente de un menor de 12 años en 1961. Tres meses antes, en junio de 2002, varios feligreses le habían acusado de encubrir delitos sexuales del clero, cuando fue obispo auxiliar en Melbourne, en 1993, ofreciendo dinero a las víctimas a cambio de silencio.
-- Edgardo Storni, arzobispo de Santa Fe (Argentina), fue procesado judicialmente en agosto de 2002 acusado de haber abusado sexualmente de al menos una cincuentena de jovencitos, todos ellos seminaristas. El Vaticano le investigó por esta misma conducta en 1994, pero silenció su expediente. En el momento de cerrar la edición de este libro, a principios de septiembre de 2002, en el Vaticano se había adoptado la decisión de removerlo de su cargo, pero todavía no la había materializado (ver Caso 9). Nota: Storni fue removido de su cargo en octubre de 2002.
-- Francisco José Cox, ex arzobispo de La Serena (Chile), fue recluido de por vida en un monasterio en noviembre de 2002 por "comportamiento impropio con niños varones". Los abusos sexuales a menores cometidos por este prelado se produjeron a lo largo de muchos años, pero sólo ahora la Iglesia tomó cartas en el asunto. La comunidad a la que pertenece el prelado, la de Shoenstatt, le examinó y le encontró "no apto pasiquicamente para la función pastoral".
-- Bernard Law, arzobispo de Boston (Estados Unidos), fue finalmente "dimitido" en diciembre de 2002, más de un año después de que en su archidiócesis estallasen cientos de casos de delitos sexuales contra menores cometidos por sacerdotes y encubiertos por el cardenal Law con plena conciencia y voluntad de proteger a los delincuentes con desprecio de sus víctimas (ver Caso 2). De todos los casos conocidos hasta la fecha, este cardenal es el que mayor número de delitos ha encubierto y ha propiciado (buena parte de los sacerdotes que encubrió volvieron a delinquir en numerosas ocasiones, cosa que pudieron hacer gracias a la protección continuada que les facilitó el cardenal). Al igual que sus colegas, prelados delincuentes sexuales por acción (agresores ellos mismos) o por omisión (encubridores y cómplices), Law tampoco ha sido juzgado por un comportamiento delictivo que ha protagonizado durante décadas. Sigue contando con la protección del Papa.