22 abril, 2009

TERCERA MUJER DICE TENER HIJO DE LUGO...

Damiana Hortencia Morán Amarilla, de 39 años afirmó hoy, 22 de abril de 2009, ante la prensa que tuvo un hijo hace un año y medio con el presidente paraguayo, Fernando Lugo. Este caso es la tercera reclamación que afronta Lugo, quien la semana pasada reconoció como suyo a un niño de dos años, concebido con Viviana Carrillo, de 26 años.
Andrés Cristaldo / EFE

Por PEDRO SERVIN / AP
ASUNCION
Damiana Hortensia Morán Amarilla, de 39 años, se convirtió el miércoles en la tercera mujer en un mes en afirmar tener un hijo con el presidente Fernando Lugo y anticipó que otras seis mujeres también podrían revelar pronto tener hijos con el ex obispo católico.

En una entrevista telefónica con el canal 4 de televisión Damiana dijo que su niño de un año 4 meses, llamado Juan Pablo, es hijo del presidente Fernando Lugo.

Morán, también dijo tener "información extraoficial'' que en los próximos días otras seis mujeres que supuestamente tuvieron hijos de Lugo reclamarían ante la justicia el reconocimiento de paternidad, según expresó en una entrevista telefónica con el canal 4 de televisión.
Señaló también que "el Presidente me llamó por teléfono diciéndome que su abogado se hará cargo de todo lo que yo quisiera pero le aclaré que no reclamo la paternidad, sólo quería que se supiera la verdad''.

Hasta ahora, ningún vocero del mandatario hizo comentarios.
En tanto, el diario Ultima Hora indica el miércoles que la actual pareja del jefe de estado, Viviana Carrillo y el hijo reconocido oficialmente de ambos, Guillermo Armindo, de 2 años, se instalaron en la vivienda que Lugo posee en el barrio Lambaré, en las afueras de la capital.

En Ciudad del Este, unos 340 kilómetros al este de Asunción, se esperaba que Benigna Leguizamón, quien aseguró tener un hijo del ex obispo, de nombre Lucas Fernando de 6 años, presentara una demanda de filiación ante el juzgado de la niñez y la adolescencia.

Morán, en la entrevista por televisión explicó que "cuando apareció Viviana (Carrillo) con su reclamación de paternidad, para luego decir que ella no firmó una demanda, recibí información extraoficial de que unas seis mujeres más que supuestamente tuvieron hijos de Lugo reclamarían ante la justicia el reconocimiento de la paternidad. Entre (esas mujeres) no estoy yo ni Viviana ni Benigna Leguizamón''.

Morán agregó: "Pero ahora estoy dudando de Benigna porque no quiso someterse a examen de ADN en el sector privado ¿cuál sería el problema para no hacerlo si en verdad es hijo de Lugo?"

"Los nombres de las otras mujeres no puedo decir cómo los conseguí, porque no tengo pruebas concretas. Yo soy política, fui coordinadora distrital para las elecciones del año pasado en el pueblo J. Augusto Saldivar (a 25 kilómetros al sur de Asunción) por la Alianza Patriótica para el Cambio''.
La primera información sobre Morán y su niño fue divulgada el miércoles por el diario abc Color.
Morán dijo ser divorciada desde hace 5 años y madre de otros dos hijos mayores de su primer matrimonio, de 21 y 19 años de edad.

"A Fernando (Lugo) lo conocí en 2006 cuando ya dejó de ser obispo. Yo era coordinadora de la pastoral social del obispado de ciudad San Lorenzo (en la periferia este de Asunción). Me enamoré porque él como hombre es un fenómeno. Es carismático y fue mi ideal de hombre y líder político-social'', explicó en la televisión.

Agregó que "no necesito dinero ni que le de su apellido al hijo, porque yo puedo mantener a mi familia. Soy propietaria de una guardería (parvularia) y trabajo no me falta. Hasta quiero abrir una sucursal en otra ciudad'', acotó.

Con relación a su embarazo, reveló que "durante veinte años me cuidé con el anticonceptivo intrauterino pero cuando estuve con Fernando, al final falló; me ilusioné honestamente creyendo que podía formar una nueva familia con él, pero no fue posible''.

Confesó que su niño se llama Juan Pablo como homenaje al desaparecido papa Juan Pablo II.
"Si me piden, me someto al examen de ADN, en sectores privado y público. Al ahora presidente le apoyé durante su campaña electoral porque fui coordinadora de base del movimiento Tekojojá que luego lo abandoné y hoy tengo mi propio movimiento político para respaldar al gobierno'', apuntó.
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Me permito sacar el comentario que al respecto a enviado un anònimo, por considearlo de interes; a saber:
FORNICADORES DE CONFESIONARIO 2009-4-17 Por LUÍS AGÜERO WAGNER.
De cínico, delincuente y depravado sexual fue acusado ayer el obispo Fernando Lugo en el Senado paraguayo, en medio de un escándalo mundial por haber abusado de una menor. Los senadores Julio Velázquez, Lilian Samaniego y Ana Mendoza de Acha fueron quienes más duras expresiones tuvieron contra el clérigo.Lilian Samaniego le exigió que pida perdón y aclare si realmente tuvo relaciones con Viviana Carrillo siendo esta aún menor de edad, lo cual consideró como “estupro”.La senadora de Acha calificó de “estafa” la actitud de Lugo, porque durante la compaña omitió dar el dato sumamente importante de su paternidad a los votantes, lo cual es “indignante”, y se está pasando “una vergüenza, escándalo y un bochorno internacional”.http://www.lanacion.com.py/noticias-240978.htm
El senador Julio Velázquez afirmó que el Paraguay está en manos de un depravado sexual.
UNA RELACION CON UNA MENOR DE LARGA DATA
El presidente Fernando Lugo y la joven Viviana Rosalith Carrillo comenzaron hace años una relación amorosa, aseguró Edith Lombardo, tía de la mujer que demandó al jefe de Estado para que reconozca a un hijo de dos años de edad.http://www.abc.com.py/2009-04-09/articulos/511362/relacion-de-lugo-y-demandante-comenzo-hace-anos-dicenEdith Lombardo manifestó que Lugo y Viviana se veían en Choré. Indicó que el entonces obispo estaba siempre por la casa debido a que era amigo de la familia. “Era muy jovencita en aquel entonces.
Se conocieron normalmente, cuando ella hizo su confirmación, como cualquier persona”, añadióCuando se le preguntó cuando se inició la relación amorosa entre Lugo y su sobrina, la mujer dijo: “Creo que es una relación de bastante tiempo ya”.La mujer indicó que su sobrina “pasó por muchas dificultades y malos momentos”.Comentó que no tiene problemas en contar todo lo que sabe, dando a entender que comparecerá ante los estrados judiciales si es convocada.La tía de Viviana asegura que el niño “se le parece” a Lugo. Aunque sostuvo que “es un poco más lindo”.
ENCUBRIMIENTO
La escabrosa historia de encubrimiento a un farsante acabó en gran parte este lunes de pascuas, cuando el obispo-presidente confesó públicamente ante las cámaras de Televisión haber tenido relaciones con una jovencita de 16 años, Viviana Carrillo, en tiempos en que se desempeñaba como Obispo de San Pedro, y abrió en Paraguay el debate que ya estaba instalado en otras latitudes: el de los escándalos aberrantes que de un tiempo atrás sacuden a la iglesia católica.El drama se agudizó cuando el obispo de Concepción, Zacarías Ortiz, conmocionó a la opinión pública revelando que el dirigente campesino Elvio Benítez y José “Pakova” Ledesma extorsionaban al clérigo-presidente en base al conocimiento de sus perversiones, de allí la forma milagrosa en que obtenían de Lugo todas las concesiones y privilegios en el gobierno.www.abc.com.py/2009-04-15/articulos/512779/aseguran-que-campesino-y-gobernador-chantajeaban-a-lugo
¿LO SANCIONARÁ LA IGLESIA CATÓLICA?
La confesión del obispo Fernando Lugo de haber cometido estupro lo hace candidato a engrosar esta lista de clérigos expulsados de la iglesia por aberraciones:-- Alphonsus Penney, arzobispo de la diócesis de San Juan de Terranova (Canadá), dimitió, en julio de 1990, por haber encubierto decenas de delitos sexuales cometidos contra unos 50 menores por más de una veintena de sacerdotes de su diócesis.-- Hubert Patrick O'Connor, obispo de Prince George (Canadá), en febrero de 1991, fue formalmente acusado por la Policía de haber violado a varias mujeres y de cometer asaltos obscenos contra varias otras.--
Eamon Casey, obispo de Dublín (Irlanda), dimitió, en mayo de 1992, tras conocerse que era padre de un adolescente y que de los fondos de la diócesis había pagado a la madre, en 1990, unos doce millones de pesetas "para gastos".--
Rudolf Bär, obispo de Rotterdan (Holanda), fue forzado a presentar su dimisión, en marzo de 1993, tras ser acusado de "homosexual".--
Hansjoerg Vogel, obispo de Basilea (Suiza), dimitió de su cargo, en junio de 1995, debido a que estaba esperando un hijo de su amante.--
Roderick Wright, obispo de la diócesis de Argyll y las Islas (Escocia), dimitió, en septiembre de 1996, tras haber protagonizado una ruidosa fuga con una atractiva feligresa.--
Hans Hermann Gröer, cardenal y arzobispo de Viena (Austria) y presidente de la Conferencia Episcopal austriaca, fue forzado a dimitir de todos su cargos, en abril de 1998, tras ser acusado, en 1995, de cometer una diversidad de delitos sexuales contra menores, por una decena de antiguos seminaristas de los que fue confesor (ver Caso 6).--
John Aloysius Ward, arzobispo de Cardiff (Irlanda), fue sustituido al frente de su diócesis, por el Vaticano, en diciembre de 2000, por la presión social desencadenada por haber encubierto a dos curas pedófilos de su diócesis que acabaron encarcelados, aunque la causa oficial para dejar su puesto fue la convalecencia de una trombosis.--
Pierre Pican, obispo de la diócesis francesa de Bayeux Lisieux, fue condenado, en septiembre de 2001, a tres meses de prisión por haber encubierto a un sacerdote pederasta (ver Caso 4).--
Anthony J. O'Connell, obispo de Palm Beach (Florida), dimitió en marzo de 2002 tras admitir haber abusado de dos seminaristas; con uno de ellos, a finales de la década de los setenta, se había metido en la cama, desnudo, cuando el joven acudió a él para pedirle consejo pastoral. O'Connell reconoció que su diócesis pagó a su víctima, en 1976, la suma de 125.000 dólares para ocultar los hechos (que incluían los tocamientos de O'Connell y los abusos sexuales de otros dos sacerdotes). "Ninguna de las personas que me nombró para este cargo lo sabía. Aunque siempre supe que estaba en mi pasado, no lo reconocí", dijo el obispo.--
J. Keith Symons, el obispo anterior de Palm Beach al que O'Connell tuvo que sustituir en 1999, también debió dimitir tras verse obligado a admitir que había abusado de cinco monaguillos durante las décadas de los años 1950 y 1960.--
Julius Paetz, arzobispo de Poznan (Polonia), renunció al cargo, en marzo de 2002, tras haber sido acusado de cometer abusos sexuales sobre decenas de seminaristas (ver Caso 8).--
Brendan Comiskey, obispo de la diócesis irlandesa de Ferns, dimitió en abril de 2002, al hacerse público que encubrió los delitos sexuales que uno de sus sacerdotes cometió sobre varios menores (ver Caso 5).--
Franziskus Eisenbach, obispo auxiliar de la diócesis alemana de Maguncia, renunció a su cargo, en abril de 2002, a consecuencia de la denuncia presentada por la catedrática Anne Bäumer-Schleinkofer, en septiembre de 2000, acusando al prelado por abuso sexual y daños corporales. Fue la primera vez que la justicia alemana investigó a un obispo y, aunque el proceso fue sobreseído por el tribunal de Coblenza, en noviembre de 2001, por falta de pruebas, el obispado tuvo que reconocer que entre la denunciante y el obispo hubo "contacto corporal", quedando sin aclarar todo un trasfondo de otras posibles relaciones sexuales.--
Rembert Weakland, arzobispo de Milwaukee, solicitó al Vaticano, en mayo de 2002, que aceptase su jubilación anticipada tras saltar a la luz que compensó con 450.000 dólares a un ex amante adulto que le acusaba de violación.--
James Williams, obispo de Louisville (Kentucky), renunció en junio de 2002 tras ser acusado por uno de sus antiguos monaguillos, James Bennett, un joven de 33 años, que acusó al obispo Williams de haber abusado sexualmente de él hace 21 años, cuando fue su ayudante en una parroquia; al parecer no fue su única víctima, ya que otras 90 denuncias de otras tantas víctimas incidieron en lo mismo.--
James McCarthy, obispo auxiliar en la archidiócesis de Nueva York, dimitió de sus cargos en junio 2002 tras reconocer haber mantenido relaciones sexuales con varias mujeres, que en este caso eran todas mayores de edad.--
George Pell, arzobispo de Sydney, renunció temporalmente a su cargo en agosto de 2002 tras ser acusado de haber abusado sexualmente de un menor de 12 años en 1961. Tres meses antes, en junio de 2002, varios feligreses le habían acusado de encubrir delitos sexuales del clero, cuando fue obispo auxiliar en Melbourne, en 1993, ofreciendo dinero a las víctimas a cambio de silencio.--
Edgardo Storni, arzobispo de Santa Fe (Argentina), fue procesado judicialmente en agosto de 2002 acusado de haber abusado sexualmente de al menos una cincuentena de jovencitos, todos ellos seminaristas. El Vaticano le investigó por esta misma conducta en 1994, pero silenció su expediente.
En el momento de cerrar la edición de este libro, a principios de septiembre de 2002, en el Vaticano se había adoptado la decisión de removerlo de su cargo, pero todavía no la había materializado (ver Caso 9). Nota: Storni fue removido de su cargo en octubre de 2002.--
Francisco José Cox, ex arzobispo de La Serena (Chile), fue recluido de por vida en un monasterio en noviembre de 2002 por "comportamiento impropio con niños varones". Los abusos sexuales a menores cometidos por este prelado se produjeron a lo largo de muchos años, pero sólo ahora la Iglesia tomó cartas en el asunto. La comunidad a la que pertenece el prelado, la de Shoenstatt, le examinó y le encontró "no apto pasiquicamente para la función pastoral".--
Bernard Law, arzobispo de Boston (Estados Unidos), fue finalmente "dimitido" en diciembre de 2002, más de un año después de que en su archidiócesis estallasen cientos de casos de delitos sexuales contra menores cometidos por sacerdotes y encubiertos por el cardenal Law con plena conciencia y voluntad de proteger a los delincuentes con desprecio de sus víctimas (ver Caso 2).
De todos los casos conocidos hasta la fecha, este cardenal es el que mayor número de delitos ha encubierto y ha propiciado (buena parte de los sacerdotes que encubrió volvieron a delinquir en numerosas ocasiones, cosa que pudieron hacer gracias a la protección continuada que les facilitó el cardenal). Al igual que sus colegas, prelados delincuentes sexuales por acción (agresores ellos mismos) o por omisión (encubridores y cómplices), Law tampoco ha sido juzgado por un comportamiento delictivo que ha protagonizado durante décadas. Sigue contando con la protección del Papa.
22/4/09

1 comentario:

Anónimo dijo...

FORNICADORES DE CONFESIONARIO

2009-4-17

Por LUÍS AGÜERO WAGNER.



De cínico, delincuente y depravado sexual fue acusado ayer el obispo Fernando Lugo en el Senado paraguayo, en medio de un escándalo mundial por haber abusado de una menor. Los senadores Julio Velázquez, Lilian Samaniego y Ana Mendoza de Acha fueron quienes más duras expresiones tuvieron contra el clérigo.
Lilian Samaniego le exigió que pida perdón y aclare si realmente tuvo relaciones con Viviana Carrillo siendo esta aún menor de edad, lo cual consideró como “estupro”.

La senadora de Acha calificó de “estafa” la actitud de Lugo, porque durante la compaña omitió dar el dato sumamente importante de su paternidad a los votantes, lo cual es “indignante”, y se está pasando “una vergüenza, escándalo y un bochorno internacional”.

http://www.lanacion.com.py/noticias-240978.htm

El senador Julio Velázquez afirmó que el Paraguay está en manos de un depravado sexual.

UNA RELACION CON UNA MENOR DE LARGA DATA
El presidente Fernando Lugo y la joven Viviana Rosalith Carrillo comenzaron hace años una relación amorosa, aseguró Edith Lombardo, tía de la mujer que demandó al jefe de Estado para que reconozca a un hijo de dos años de edad.

http://www.abc.com.py/2009-04-09/articulos/511362/relacion-de-lugo-y-demandante-comenzo-hace-anos-dicen

Edith Lombardo manifestó que Lugo y Viviana se veían en Choré. Indicó que el entonces obispo estaba siempre por la casa debido a que era amigo de la familia. “Era muy jovencita en aquel entonces. Se conocieron normalmente, cuando ella hizo su confirmación, como cualquier persona”, añadió
Cuando se le preguntó cuando se inició la relación amorosa entre Lugo y su sobrina, la mujer dijo: “Creo que es una relación de bastante tiempo ya”.


La mujer indicó que su sobrina “pasó por muchas dificultades y malos momentos”.
Comentó que no tiene problemas en contar todo lo que sabe, dando a entender que comparecerá ante los estrados judiciales si es convocada.
La tía de Viviana asegura que el niño “se le parece” a Lugo. Aunque sostuvo que “es un poco más lindo”.


ENCUBRIMIENTO


La escabrosa historia de encubrimiento a un farsante acabó en gran parte este lunes de pascuas, cuando el obispo-presidente confesó públicamente ante las cámaras de Televisión haber tenido relaciones con una jovencita de 16 años, Viviana Carrillo, en tiempos en que se desempeñaba como Obispo de San Pedro, y abrió en Paraguay el debate que ya estaba instalado en otras latitudes: el de los escándalos aberrantes que de un tiempo atrás sacuden a la iglesia católica.
El drama se agudizó cuando el obispo de Concepción, Zacarías Ortiz, conmocionó a la opinión pública revelando que el dirigente campesino Elvio Benítez y José “Pakova” Ledesma extorsionaban al clérigo-presidente en base al conocimiento de sus perversiones, de allí la forma milagrosa en que obtenían de Lugo todas las concesiones y privilegios en el gobierno.

www.abc.com.py/2009-04-15/articulos/512779/aseguran-que-campesino-y-gobernador-chantajeaban-a-lugo

¿LO SANCIONARÁ LA IGLESIA CATÓLICA?

La confesión del obispo Fernando Lugo de haber cometido estupro lo hace candidato a engrosar esta lista de clérigos expulsados de la iglesia por aberraciones:
-- Alphonsus Penney, arzobispo de la diócesis de San Juan de Terranova (Canadá), dimitió, en julio de 1990, por haber encubierto decenas de delitos sexuales cometidos contra unos 50 menores por más de una veintena de sacerdotes de su diócesis.
-- Hubert Patrick O'Connor, obispo de Prince George (Canadá), en febrero de 1991, fue formalmente acusado por la Policía de haber violado a varias mujeres y de cometer asaltos obscenos contra varias otras.
-- Eamon Casey, obispo de Dublín (Irlanda), dimitió, en mayo de 1992, tras conocerse que era padre de un adolescente y que de los fondos de la diócesis había pagado a la madre, en 1990, unos doce millones de pesetas "para gastos".
-- Rudolf Bär, obispo de Rotterdan (Holanda), fue forzado a presentar su dimisión, en marzo de 1993, tras ser acusado de "homosexual".

-- Hansjoerg Vogel, obispo de Basilea (Suiza), dimitió de su cargo, en junio de 1995, debido a que estaba esperando un hijo de su amante.
-- Roderick Wright, obispo de la diócesis de Argyll y las Islas (Escocia), dimitió, en septiembre de 1996, tras haber protagonizado una ruidosa fuga con una atractiva feligresa.
-- Hans Hermann Gröer, cardenal y arzobispo de Viena (Austria) y presidente de la Conferencia Episcopal austriaca, fue forzado a dimitir de todos su cargos, en abril de 1998, tras ser acusado, en 1995, de cometer una diversidad de delitos sexuales contra menores, por una decena de antiguos seminaristas de los que fue confesor (ver Caso 6).
-- John Aloysius Ward, arzobispo de Cardiff (Irlanda), fue sustituido al frente de su diócesis, por el Vaticano, en diciembre de 2000, por la presión social desencadenada por haber encubierto a dos curas pedófilos de su diócesis que acabaron encarcelados, aunque la causa oficial para dejar su puesto fue la convalecencia de una trombosis.
-- Pierre Pican, obispo de la diócesis francesa de Bayeux Lisieux, fue condenado, en septiembre de 2001, a tres meses de prisión por haber encubierto a un sacerdote pederasta (ver Caso 4).
-- Anthony J. O'Connell, obispo de Palm Beach (Florida), dimitió en marzo de 2002 tras admitir haber abusado de dos seminaristas; con uno de ellos, a finales de la década de los setenta, se había metido en la cama, desnudo, cuando el joven acudió a él para pedirle consejo pastoral. O'Connell reconoció que su diócesis pagó a su víctima, en 1976, la suma de 125.000 dólares para ocultar los hechos (que incluían los tocamientos de O'Connell y los abusos sexuales de otros dos sacerdotes). "Ninguna de las personas que me nombró para este cargo lo sabía. Aunque siempre supe que estaba en mi pasado, no lo reconocí", dijo el obispo.
-- J. Keith Symons, el obispo anterior de Palm Beach al que O'Connell tuvo que sustituir en 1999, también debió dimitir tras verse obligado a admitir que había abusado de cinco monaguillos durante las décadas de los años 1950 y 1960.
-- Julius Paetz, arzobispo de Poznan (Polonia), renunció al cargo, en marzo de 2002, tras haber sido acusado de cometer abusos sexuales sobre decenas de seminaristas (ver Caso 8).
-- Brendan Comiskey, obispo de la diócesis irlandesa de Ferns, dimitió en abril de 2002, al hacerse público que encubrió los delitos sexuales que uno de sus sacerdotes cometió sobre varios menores (ver Caso 5).
-- Franziskus Eisenbach, obispo auxiliar de la diócesis alemana de Maguncia, renunció a su cargo, en abril de 2002, a consecuencia de la denuncia presentada por la catedrática Anne Bäumer-Schleinkofer, en septiembre de 2000, acusando al prelado por abuso sexual y daños corporales. Fue la primera vez que la justicia alemana investigó a un obispo y, aunque el proceso fue sobreseído por el tribunal de Coblenza, en noviembre de 2001, por falta de pruebas, el obispado tuvo que reconocer que entre la denunciante y el obispo hubo "contacto corporal", quedando sin aclarar todo un trasfondo de otras posibles relaciones sexuales.
-- Rembert Weakland, arzobispo de Milwaukee, solicitó al Vaticano, en mayo de 2002, que aceptase su jubilación anticipada tras saltar a la luz que compensó con 450.000 dólares a un ex amante adulto que le acusaba de violación.
-- James Williams, obispo de Louisville (Kentucky), renunció en junio de 2002 tras ser acusado por uno de sus antiguos monaguillos, James Bennett, un joven de 33 años, que acusó al obispo Williams de haber abusado sexualmente de él hace 21 años, cuando fue su ayudante en una parroquia; al parecer no fue su única víctima, ya que otras 90 denuncias de otras tantas víctimas incidieron en lo mismo.
-- James McCarthy, obispo auxiliar en la archidiócesis de Nueva York, dimitió de sus cargos en junio 2002 tras reconocer haber mantenido relaciones sexuales con varias mujeres, que en este caso eran todas mayores de edad.
-- George Pell, arzobispo de Sydney, renunció temporalmente a su cargo en agosto de 2002 tras ser acusado de haber abusado sexualmente de un menor de 12 años en 1961. Tres meses antes, en junio de 2002, varios feligreses le habían acusado de encubrir delitos sexuales del clero, cuando fue obispo auxiliar en Melbourne, en 1993, ofreciendo dinero a las víctimas a cambio de silencio.
-- Edgardo Storni, arzobispo de Santa Fe (Argentina), fue procesado judicialmente en agosto de 2002 acusado de haber abusado sexualmente de al menos una cincuentena de jovencitos, todos ellos seminaristas. El Vaticano le investigó por esta misma conducta en 1994, pero silenció su expediente. En el momento de cerrar la edición de este libro, a principios de septiembre de 2002, en el Vaticano se había adoptado la decisión de removerlo de su cargo, pero todavía no la había materializado (ver Caso 9). Nota: Storni fue removido de su cargo en octubre de 2002.
-- Francisco José Cox, ex arzobispo de La Serena (Chile), fue recluido de por vida en un monasterio en noviembre de 2002 por "comportamiento impropio con niños varones". Los abusos sexuales a menores cometidos por este prelado se produjeron a lo largo de muchos años, pero sólo ahora la Iglesia tomó cartas en el asunto. La comunidad a la que pertenece el prelado, la de Shoenstatt, le examinó y le encontró "no apto pasiquicamente para la función pastoral".
-- Bernard Law, arzobispo de Boston (Estados Unidos), fue finalmente "dimitido" en diciembre de 2002, más de un año después de que en su archidiócesis estallasen cientos de casos de delitos sexuales contra menores cometidos por sacerdotes y encubiertos por el cardenal Law con plena conciencia y voluntad de proteger a los delincuentes con desprecio de sus víctimas (ver Caso 2). De todos los casos conocidos hasta la fecha, este cardenal es el que mayor número de delitos ha encubierto y ha propiciado (buena parte de los sacerdotes que encubrió volvieron a delinquir en numerosas ocasiones, cosa que pudieron hacer gracias a la protección continuada que les facilitó el cardenal). Al igual que sus colegas, prelados delincuentes sexuales por acción (agresores ellos mismos) o por omisión (encubridores y cómplices), Law tampoco ha sido juzgado por un comportamiento delictivo que ha protagonizado durante décadas. Sigue contando con la protección del Papa.