22 abril, 2009

VECINOS AFIRMAN QUE EN SANTANÌ VIVIA OTRA MUJER QUE TUVO HIJO DE LUGO


El ex obispo Fernando Lugo sería demandado por otras tres mujeres según lo afirmó la tercera mujer que hizo pùblico su relaciòn con el mandatario

Se llama Narcisa de la Cruz Zárate y sería la cuarta
Vecinos de un populoso barrio de esta ciudad aseguraron a este diario que Fernando Lugo, cuando era todavía obispo de San Pedro, habría adquirido una lujosa vivienda a su supuesta entonces amante Narcisa de la Cruz Zárate, cuando la misma residía todavía por esta zona. Actualmente, estaría trabajando en el IPS de Asunción.

San Estanisalo. San Pedro. Alberto Núñez. Corresponsal.
De acuerdo a nuestra fuente, Lugo presuntamente, compró la casa de la señora Cristina Antúnez, vecina de la mujer que se cree también tiene un hijo del ex religioso.
“Acá todo el mundo sabía como era la situación, pero nadie quería contar nada porque se trata de una vida privadísima de una persona, pero ahora ya sale todo a luz. La gente habla a escondidas sin dar la cara por temor a represalias”, expresó.

La vivienda se compró hace aproximadamente cuatro años atrás. Luego de que el actual presidente de la República asumiera al poder, le consiguió trabajo en el IPS de Asunción, donde según se dice tiene un sueldo de siete millones de guaraníes”, refirió otra vecina de Narcisa.

La mujer ya admitió que el hijo que tuvo hace varios años es de Lugo, pero que no piensa entablar ninguna denuncia teniendo en cuenta que ya tiene su nueva pareja y podría afectar su relación actual, comentaron.
Un equipo periodístico de esta corresponsalía, se traslada hasta el lugar para recabar más datos con los vecinos que brindaron muchos datos en relación al este probable cuarto caso.
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ASEGURAN QUE UNAS 6 MUJERES DEMANDARÀN AL PRESIDENTE LUGO
Ex obispo demostró de una sed insaciable de ser padre
Damiana Hortensia Morán Amarilla de 39 años, es la mujer que también hizo público su relación con el ex obispo Fernando Lugo, denunció que existe una lista de seis mujeres quienes iban a hacer público que tuvieron relación con el mandatario y presentarían también la demanda por paternidad. Sin embargo aseguró que su intención no es la de reclamar nada, sino el bienestar de su hijo.

Según la mujer su preocupación se inició tras la información que recibió de que unas 6 mujeres presentarían demanda por filiación al presidente Fernando Lugo.“Confirmé esta posibilidad cuando Viviana Carrillo hizo público su reclamo. Entonces realicé algunas investigaciones y me contaron que unas seis mujeres iban a presentar sus demandas”, comentó la mujer.De la relación con el presidente dijo que “cuando me embaracé prioricé el proceso político del cambio que se presentaba con la postulación de Fernando Lugo a la presidencia de la República. Ya luego de la asunción nos encontramos y me reclamó mi ausencia durante mucho tiempo. Sentía que estaba enamorado de mi”.“Yo soy una mujer que trato que no me maneje los sentimiento. Quiero que reconozca que es su hijo y esto fue el lunes pasado. Me llamó y me dijo que debía administrar toda la información con Marcos (el abogado) ya que aceptaba que es su hijo y debía tener todos los privilegios”, comentó a la radio 780 AM.

El ex obispo Fernando Lugo sería demandado por otras tres mujeres según lo afirmó la tercera mujer que hizo público su relación con el mandatario.
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OPINIÓN: Convocatoria a ex mujeres de Lugo
- Por Francisca Pereira, Periodista
A un año de su rotundo éxito electoral ante la hegemonía colorada, partido que cayó más bien por el desfachatez y desvergüenza de sus dirigentes, el presidente Fernando Lugo recibió desde el Este del país el sorpresivo reclamo de la filiación de un supuesto segundo hijo, que habría sido engendrado en su época de respetado obispo de la Iglesia Católica.
El reclamo de Viviana Carrillo Cañete, madre de Guillermo Armindo (2), a quien el ex obispo concedió la semana pasada el derecho de reconocer a su hijo acorralado por una demanda, ya estaba pasando en segundo plano como noticia y comidilla de convento.Pero a tan solo ocho días, una humilde campesina con los pies descalzos y desde una modesta casita, Benigna Leguizamón, le volvió a reclamar el derecho de filiación a favor de su hijo, Fernando, quien casualmente lleva el nombre del presidente de la República.
Esta segunda noticia o reclamo a favor de un supuesto hijo de Lugo, ya fue aprovechada por todos los medios de comunicación para reclamar al presidente Lugo su falta de honestidad y de haber vendido una imagen impoluta, a pesar de que muchos ya presumíamos de que él mantenía relaciones sexuales con mujeres en su época de obispo violando el celibato y que a consecuencia habría traído hijos inocentes al mundo.Y para sorpresa, el ex obispo tampoco negó ni afirmó al mediodía de ayer la denuncia de Benigna y decidió acogerse al derecho a la privacidad y poner el caso a manos de sus abogados. Esta postura una vez más indefinida y ambigua sólo hace presumir que estaríamos en otro caso más de otro hijo del ex obispo que quiso seguir siendo “padre” hasta la muerte.
Para que no siga siendo comidilla de la prensa y para que no nos siga exponiendo a un bochorno internacional a los paraguayos que queremos salud, trabajo, seguridad y otros bienestar que siempre nos prometen los políticos de turno, le recomiendo al ex obispo a que realice una “convocatoria por sesenta días” a través de un edicto en los medios de comunicación a todas sus ex mujeres, desde su época de seminarista hasta ahora que es presidente de la República para que se presenten en los juzgados de la Niñez y de la Adolescencia a reclamar sus derechos de sus hijos. Y que en ese tiempo se presenten todas las mujeres que cayeron en forma incauta en las labias de un obispo, que debió respetar los reglamentos y dogmas de su iglesia ya que por más vocación que haya tenido no respetó y la está poniendo ahora en una vergüenza nacional e internacional no solo a los paraguayos que tuvieron confianza en su honestidad sino también a la milenaria Iglesia Católica.
Fuente: periòdico La Naciòn, Asunciòn, Paraguay

1 comentario:

Anónimo dijo...

FORNICADORES DE CONFESIONARIO

2009-4-17

Por LUÍS AGÜERO WAGNER.



De cínico, delincuente y depravado sexual fue acusado ayer el obispo Fernando Lugo en el Senado paraguayo, en medio de un escándalo mundial por haber abusado de una menor. Los senadores Julio Velázquez, Lilian Samaniego y Ana Mendoza de Acha fueron quienes más duras expresiones tuvieron contra el clérigo.
Lilian Samaniego le exigió que pida perdón y aclare si realmente tuvo relaciones con Viviana Carrillo siendo esta aún menor de edad, lo cual consideró como “estupro”.

La senadora de Acha calificó de “estafa” la actitud de Lugo, porque durante la compaña omitió dar el dato sumamente importante de su paternidad a los votantes, lo cual es “indignante”, y se está pasando “una vergüenza, escándalo y un bochorno internacional”.

http://www.lanacion.com.py/noticias-240978.htm

El senador Julio Velázquez afirmó que el Paraguay está en manos de un depravado sexual.

UNA RELACION CON UNA MENOR DE LARGA DATA
El presidente Fernando Lugo y la joven Viviana Rosalith Carrillo comenzaron hace años una relación amorosa, aseguró Edith Lombardo, tía de la mujer que demandó al jefe de Estado para que reconozca a un hijo de dos años de edad.

http://www.abc.com.py/2009-04-09/articulos/511362/relacion-de-lugo-y-demandante-comenzo-hace-anos-dicen

Edith Lombardo manifestó que Lugo y Viviana se veían en Choré. Indicó que el entonces obispo estaba siempre por la casa debido a que era amigo de la familia. “Era muy jovencita en aquel entonces. Se conocieron normalmente, cuando ella hizo su confirmación, como cualquier persona”, añadió
Cuando se le preguntó cuando se inició la relación amorosa entre Lugo y su sobrina, la mujer dijo: “Creo que es una relación de bastante tiempo ya”.


La mujer indicó que su sobrina “pasó por muchas dificultades y malos momentos”.
Comentó que no tiene problemas en contar todo lo que sabe, dando a entender que comparecerá ante los estrados judiciales si es convocada.
La tía de Viviana asegura que el niño “se le parece” a Lugo. Aunque sostuvo que “es un poco más lindo”.


ENCUBRIMIENTO


La escabrosa historia de encubrimiento a un farsante acabó en gran parte este lunes de pascuas, cuando el obispo-presidente confesó públicamente ante las cámaras de Televisión haber tenido relaciones con una jovencita de 16 años, Viviana Carrillo, en tiempos en que se desempeñaba como Obispo de San Pedro, y abrió en Paraguay el debate que ya estaba instalado en otras latitudes: el de los escándalos aberrantes que de un tiempo atrás sacuden a la iglesia católica.
El drama se agudizó cuando el obispo de Concepción, Zacarías Ortiz, conmocionó a la opinión pública revelando que el dirigente campesino Elvio Benítez y José “Pakova” Ledesma extorsionaban al clérigo-presidente en base al conocimiento de sus perversiones, de allí la forma milagrosa en que obtenían de Lugo todas las concesiones y privilegios en el gobierno.

www.abc.com.py/2009-04-15/articulos/512779/aseguran-que-campesino-y-gobernador-chantajeaban-a-lugo

¿LO SANCIONARÁ LA IGLESIA CATÓLICA?

La confesión del obispo Fernando Lugo de haber cometido estupro lo hace candidato a engrosar esta lista de clérigos expulsados de la iglesia por aberraciones:
-- Alphonsus Penney, arzobispo de la diócesis de San Juan de Terranova (Canadá), dimitió, en julio de 1990, por haber encubierto decenas de delitos sexuales cometidos contra unos 50 menores por más de una veintena de sacerdotes de su diócesis.
-- Hubert Patrick O'Connor, obispo de Prince George (Canadá), en febrero de 1991, fue formalmente acusado por la Policía de haber violado a varias mujeres y de cometer asaltos obscenos contra varias otras.
-- Eamon Casey, obispo de Dublín (Irlanda), dimitió, en mayo de 1992, tras conocerse que era padre de un adolescente y que de los fondos de la diócesis había pagado a la madre, en 1990, unos doce millones de pesetas "para gastos".
-- Rudolf Bär, obispo de Rotterdan (Holanda), fue forzado a presentar su dimisión, en marzo de 1993, tras ser acusado de "homosexual".

-- Hansjoerg Vogel, obispo de Basilea (Suiza), dimitió de su cargo, en junio de 1995, debido a que estaba esperando un hijo de su amante.
-- Roderick Wright, obispo de la diócesis de Argyll y las Islas (Escocia), dimitió, en septiembre de 1996, tras haber protagonizado una ruidosa fuga con una atractiva feligresa.
-- Hans Hermann Gröer, cardenal y arzobispo de Viena (Austria) y presidente de la Conferencia Episcopal austriaca, fue forzado a dimitir de todos su cargos, en abril de 1998, tras ser acusado, en 1995, de cometer una diversidad de delitos sexuales contra menores, por una decena de antiguos seminaristas de los que fue confesor (ver Caso 6).
-- John Aloysius Ward, arzobispo de Cardiff (Irlanda), fue sustituido al frente de su diócesis, por el Vaticano, en diciembre de 2000, por la presión social desencadenada por haber encubierto a dos curas pedófilos de su diócesis que acabaron encarcelados, aunque la causa oficial para dejar su puesto fue la convalecencia de una trombosis.
-- Pierre Pican, obispo de la diócesis francesa de Bayeux Lisieux, fue condenado, en septiembre de 2001, a tres meses de prisión por haber encubierto a un sacerdote pederasta (ver Caso 4).
-- Anthony J. O'Connell, obispo de Palm Beach (Florida), dimitió en marzo de 2002 tras admitir haber abusado de dos seminaristas; con uno de ellos, a finales de la década de los setenta, se había metido en la cama, desnudo, cuando el joven acudió a él para pedirle consejo pastoral. O'Connell reconoció que su diócesis pagó a su víctima, en 1976, la suma de 125.000 dólares para ocultar los hechos (que incluían los tocamientos de O'Connell y los abusos sexuales de otros dos sacerdotes). "Ninguna de las personas que me nombró para este cargo lo sabía. Aunque siempre supe que estaba en mi pasado, no lo reconocí", dijo el obispo.
-- J. Keith Symons, el obispo anterior de Palm Beach al que O'Connell tuvo que sustituir en 1999, también debió dimitir tras verse obligado a admitir que había abusado de cinco monaguillos durante las décadas de los años 1950 y 1960.
-- Julius Paetz, arzobispo de Poznan (Polonia), renunció al cargo, en marzo de 2002, tras haber sido acusado de cometer abusos sexuales sobre decenas de seminaristas (ver Caso 8).
-- Brendan Comiskey, obispo de la diócesis irlandesa de Ferns, dimitió en abril de 2002, al hacerse público que encubrió los delitos sexuales que uno de sus sacerdotes cometió sobre varios menores (ver Caso 5).
-- Franziskus Eisenbach, obispo auxiliar de la diócesis alemana de Maguncia, renunció a su cargo, en abril de 2002, a consecuencia de la denuncia presentada por la catedrática Anne Bäumer-Schleinkofer, en septiembre de 2000, acusando al prelado por abuso sexual y daños corporales. Fue la primera vez que la justicia alemana investigó a un obispo y, aunque el proceso fue sobreseído por el tribunal de Coblenza, en noviembre de 2001, por falta de pruebas, el obispado tuvo que reconocer que entre la denunciante y el obispo hubo "contacto corporal", quedando sin aclarar todo un trasfondo de otras posibles relaciones sexuales.
-- Rembert Weakland, arzobispo de Milwaukee, solicitó al Vaticano, en mayo de 2002, que aceptase su jubilación anticipada tras saltar a la luz que compensó con 450.000 dólares a un ex amante adulto que le acusaba de violación.
-- James Williams, obispo de Louisville (Kentucky), renunció en junio de 2002 tras ser acusado por uno de sus antiguos monaguillos, James Bennett, un joven de 33 años, que acusó al obispo Williams de haber abusado sexualmente de él hace 21 años, cuando fue su ayudante en una parroquia; al parecer no fue su única víctima, ya que otras 90 denuncias de otras tantas víctimas incidieron en lo mismo.
-- James McCarthy, obispo auxiliar en la archidiócesis de Nueva York, dimitió de sus cargos en junio 2002 tras reconocer haber mantenido relaciones sexuales con varias mujeres, que en este caso eran todas mayores de edad.
-- George Pell, arzobispo de Sydney, renunció temporalmente a su cargo en agosto de 2002 tras ser acusado de haber abusado sexualmente de un menor de 12 años en 1961. Tres meses antes, en junio de 2002, varios feligreses le habían acusado de encubrir delitos sexuales del clero, cuando fue obispo auxiliar en Melbourne, en 1993, ofreciendo dinero a las víctimas a cambio de silencio.
-- Edgardo Storni, arzobispo de Santa Fe (Argentina), fue procesado judicialmente en agosto de 2002 acusado de haber abusado sexualmente de al menos una cincuentena de jovencitos, todos ellos seminaristas. El Vaticano le investigó por esta misma conducta en 1994, pero silenció su expediente. En el momento de cerrar la edición de este libro, a principios de septiembre de 2002, en el Vaticano se había adoptado la decisión de removerlo de su cargo, pero todavía no la había materializado (ver Caso 9). Nota: Storni fue removido de su cargo en octubre de 2002.
-- Francisco José Cox, ex arzobispo de La Serena (Chile), fue recluido de por vida en un monasterio en noviembre de 2002 por "comportamiento impropio con niños varones". Los abusos sexuales a menores cometidos por este prelado se produjeron a lo largo de muchos años, pero sólo ahora la Iglesia tomó cartas en el asunto. La comunidad a la que pertenece el prelado, la de Shoenstatt, le examinó y le encontró "no apto pasiquicamente para la función pastoral".
-- Bernard Law, arzobispo de Boston (Estados Unidos), fue finalmente "dimitido" en diciembre de 2002, más de un año después de que en su archidiócesis estallasen cientos de casos de delitos sexuales contra menores cometidos por sacerdotes y encubiertos por el cardenal Law con plena conciencia y voluntad de proteger a los delincuentes con desprecio de sus víctimas (ver Caso 2). De todos los casos conocidos hasta la fecha, este cardenal es el que mayor número de delitos ha encubierto y ha propiciado (buena parte de los sacerdotes que encubrió volvieron a delinquir en numerosas ocasiones, cosa que pudieron hacer gracias a la protección continuada que les facilitó el cardenal). Al igual que sus colegas, prelados delincuentes sexuales por acción (agresores ellos mismos) o por omisión (encubridores y cómplices), Law tampoco ha sido juzgado por un comportamiento delictivo que ha protagonizado durante décadas. Sigue contando con la protección del Papa.