01 junio, 2008

COMPROMISOS DE CAMPAÑA....


Cuando los candidatos presidenciales estàn en campaña electoral hacen serios compromisos con los que ayudan y financian parte de èstas, ya sea con aportes económicos asì como logìsticos, pues, como es sabido, ningun partido político puede cubrir con sus recursos los enormes gastos que se derivan de la misma, de ahì que tengan que aceptar incondicionalmente los aportes puestos a su alcance y como es natural si ganan las elecciones habrían de tenerlos muy en cuenta a la hora de repartir el pastel.

Pero en las recièn pasadas elecciones hubo un ingrediente arrollador si se quiere y muy peligroso y comprometedor, son los llamados TRANSFUGAS, los que se cobijaron al àrbol que mejor sombra les diera, y como es natural tambièn van a querer lo suyo a las buenas o las malas, eso està por verse, porque la elasticidad de los cargos en el gobierno no llega para tantos, pero despuès de ganadas las elecciones y viendo los resultados el papel que jugaron esos tránsfugas
fue determinante para el PLD ganar en primera vuelta.

Se puede decir sin temor a equívocos que tambièn los partidos aliados jugaron su papel, pero habrà que ver, si los reformistas que apoyaron a Leonel son en menor cantidad que los partidos emergentes, puès pràcticamente el PRSC se quedò apenas con un 4% de los votantes, lo que indica sòlo una ìnfima parte de estos votaron ...de eso llegamos a la conclusiòn que los tránsfugas reformistas fueron mas que los partidos emergentes que siempre apoyan y se cobijan con el que les de mejor sombra.

No hay que descartar que el candidato puntero haga su trabajo como asì sucediò, pero esto es pecatta minuta, comparado con lo que espera al PLD, despuès del 16 de agosto a la hora de repartir posiciones comprometidas.

En paìses subdesarrollados como el nuestro, la ayuda desinteresada hace tiempo desapareciò y cada vez mas se observa como se va convirtiendo en algo material, como un negocio màs dirìamos. No se puede pretender que aquì en la Repùblica Dominicana seamos una excepción con respecto a lo que es una pràctica generalizada en paìses subdesarrolados que se rigen por sistemas democràticos (perfectos e imperfectos), en los cuales tienen que elegir cada cierto tiempo a sus mandatarios,

Como estàn las cosas y a medida que avanzamos hacia la consecución de nuevas tecnologìas en las estrategias publicitarias y muestreos de aceptabilidad, en esa misma medida se va encareciendo màs y màs el costo de una campaña electoral.

Esa ayuda "desinteresada", que les llega a los politicos es lo que se llama un "regalo envenenado", por cuanto lo compromete mas de lo que se pudiera imaginar, cuando se vean en la obligaciòn de cumplir con la palabra empeñada, de ahi se deduce que cualquier polìtico en estas condiciones, y que de hecho siempre ha sido asì en el transcurrir de nuestra historia democràtica, se le hace dificil, a veces, emprender en toda su amplitud el cambio que los paìses pobres de Amèrica demandan al inicio de cada gobierno.

Cumplir a rajatablas con todos los que "apoyaron" la candidatura ganadora, ponen un freno a las ejecutorias del primer mandatario una vez obtenido el poder, hasta tanto llegue el momento- como pensamos- en que se vea en la necesidad impostergable de apartarse de los hombres y mujeres que resultaren un estorbo para el buen funcionamiento del estado, ya sea por falta de iniciativas e incapacidad para desarrollar con èxito las labores puestas a su cargo , y que por compromisos politicos les sean concedidas.

El ejercicio de la polìtica en nuestro paìs se està constituyendo por asì decirlo en una actividad suicida, ya que es muy difìcil lograr un consenso entre las fuerzas opositoras y el gobierno, en la cual el ùnico perjudicado es el pueblo, que tiene que contemplar como los polìticos viven entre dimes y diretes unos con otros, olvidàndose que existe una naciòn que espera la puesta en pràtica de las medidas que terminaran de una vez por todas con los graves problemas que aùn le aquejan , y pese a que estamos pràcticamente casi llegando a la primera dècada de un nuevo siglo y milenio, todavìa seguimos luchando sabra Dios hasta cuando, con la acumulaciòn de basura, los apagones, la carestìa de la vida, la falta de agua, el caos eterno del transporte pùblico, con unos sindicatos que disponen a su antojo medidas draconianas para los usuarios de los mismos, sin que nadie acabe de una buena vez de ponerle el cascabel al gato.