13 febrero, 2008

QUEDANDOSE EN EL MISMO MEDIO DE NINGUNA PARTE

(El que fue a Villa perdiò la silla)

FUENTE: Revista 110

Danilo Medina podrà ser un excelente organizador o tener grandes dotes de administrador, pero resultò no tener la habilidad y sagacidad polìticas que se le atribuìan. No pudo ser màs torpe su estrategia para alcanzar la Presidencia que soñò y no està del todo claro si fue ingenuidad o temor lo que lo paralizò frente a las furias del poder que se desataron contra èl por el atrevimiento de pretender desplazar al presidente Leonel Fernàndez.

El lanzamiento de su precandidatura se produjo en condiciones sumamente favorables para èl, pero no se atreviò a aprovechar la coyuntura.

Al momento de desafiar a Leonel Fernàndez, el paìs se encontraba inmerso en la controversia que generò el proyecto de rectificaciòn Fiscal, en que quedò aislado el gobierno frente a la crìtica del paìs en pleno.

Bastaba con que Danilo demostrara la fuerza que tenìa en el Congreso y Ayuntamientos oponièndose a la reforma. Con ello, sumarìa a su poder interno, el de fuerzas externas compuestas por empresarios, sindicalistas, Iglesia y otras fuerzas vivas.

Pero Danilo Medina optò por actuar en "obediencia a las polìticas partidarias", a sabiendas que precisamente el poderoso Comitè Polìtico de su partido afilaba el hacha para cortarle la cabeza en la convenciòn.

A medida que arreciaban los ataques contra Danilo, se produjo tambièn la discusiòn de la Reforma Constitucional y de nuevo no hizo causa comùn con el 62% de quienes en la Consulta Popular pedìan una constituyente, mientras el presidente Fernàndez defendìa ardientemente la iniciativa mediante Asamblea Revisora. Danilo no podìa argumentar esta vez que se plegaba a la disciplina partidaria, pues precisamente la Constituyente estaba consagrada en los prinipios del partido y Leonel no estaba haciendo otra cosa que abjurando a su prèdica anterior.

Lo peor de todo es que Danilo no supo aprovechar las fuerzas externas, sino que abandonò a su suerte a las que habìa articulado pacientemente dentro del partido. Cuando sonò el "tablazo" de la Convenciòn, se consolò con decir que "habìa triunfado el Estado", asumiendo una absurda pose de silencio que equilavìa a dispersar a sus sequidores, quienes sin su orientaciòn, sucumbirìan bajo los persuasivos encantos del poder. Danilo sabìa perfectamente que desapareciendo de escena, la cuota de poder que habìa acumulado se erosionarìa. No asimilò la prèdica de Bosch de que "las cañerìas que no se usan se tapan".

Ni siquiera como un "llanero solitario" se pronuciò en algunas de las polèmicas nacionales ni acudiò, aun fuera por demagogìa, en auxilio de los damnificados de Noel. Tampoco fijò una posiciòn en torno al traumàtico desagüe de Tavera.

Danilo ha perdido su espacio polìtico y ya ha sido ocupado por otros que lo han mandado a la cola para que haga de nuevo turno, en medio de quienes se disputan la herencia a largo plazo de Leonel. Es posible que por la disciplina partidaria que siempre ha alegado, se monte en el vagòn de la reelecciòn, pero serà una visiòn lastimosa, pues quien no se monta a tiempo en el Metro es olvidato antes de llegar a la pròxima estaciòn...quedàndose en el mismo medio de ninguna parte...


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ay Karina, se puede leer en cada una de tus letras que eres angente del proyecto MVP quieres poner en practica aquello de que el que divide triunfa, parece que no se consideran ganadores queriendo meter en la mente de Danilo el gusano de la division, porque te falto ese termino, DIVISION eso es lo que tu busca con este articulo y estas bien equivocada amor.

Francisco A. Lugo dijo...

He esperado cinco largos años para comentar este articulo en este blog....y con que gusto, hoy que mi presidente Danilo Medina Sanchez ha dado una leccion de hombria y vision mas alla de las pasiones del momento y la embriaguez del poder, para decir, que equivocados estaban lo que pensaban que era cobardia la sujecion a la disciplina partidaria...era estrategia y tactica, que equivocados estaban.