02 abril, 2008

LA COBA....


La "coba" es un modo de defensa. Un escudo. La "coba" es una manera de asegurarse. Una protecciòn.
Es una forma de poder respirar hondo y tranquilo. La palabra es un apòcope, dominicanizado, de escoba.

El que da coba, es como el que pasa la escoba. El que pasa la escoba, lo hace para barrer, y barre para limpiar y hermosear un sitio; ya sea una sala, un pasillo, un aposento o un gabinete.
Asì el que da coba, o el cobero. Sus extravagantes alabanzas y laudas son como las greñas de la escoba de casa al pasar por el piso. Sirven para atildar, acicalar, poner bonito, adornar, a un jefe, a un poderoso ,un rico cualquiera, limpiàndolo, adulàndolo, añoñàndolo, como si fuera una sala o una escalera.

El dominicano identifica el coberìò con el dar lustre. El adular. Canchanchanear, y màs acepciones semànticas, como es un habìto entre nosotros hacer.
¿Pero què se cobea?... Siempre para lograr algo. El adulòn no lo es por gusto. Si un fulano de tal, cobero de profesiòn ejerce su alambricada portesta, no lo hace gratis. Aunque no sea en el momento siempre aguarda, oportunamente, su "merecida" recompensa.

Un puesto. dinero. Prebendas. Proteccion. Contratos, y màs del orden mercurial.
Tambièn se cobea para conservar lo que se tiene. Para conservar la vida, como tantos y tantos, tantas veces tuvieron que hacer en la Era de Trujillo...y aùn se està viendo.
Que què recovecos psicològicos predominan en el cobero? Vaya Ud. a saber!. Al ser la coba un mecanismo de salvaguarda personal donde el ingrediente hipocresìa y marrullerìa tiene su cuota bien apuntada, es muy difìcil precisar con transparencia lo que se mueve dentro de estos seres "especiales", ahora siempre predomina una norma, trazada para todos, el querer algo.

Hay coberos patòlogicos. Es la "cobitis" la que los afecta. Son adulones por naturaleza. Se "prenden" agradando a los otros. Es como una especie de masturbaciòn "sui generis", puramente mental. Esos, apenas aspiran que les dè nada. Se gozan a sì mismos adulando al poderoso.

Hay coberos protocolarios. Diplomàticos. En esas famosas recepciones, el besuqueo cobiàtico es interminable y de obligaciòn, incluso entre gentes desconocidas, o sòlo conocidas de lejos. Esa coba diplomàtica, protocolaria es obligatoria en esos casos. No trasciende a la pùblica opiniòn y se queda posada de oìdo a oìdo, entre bocadillos y combinados.

Hay coberos de misericordia. Esos merecen un aplauso. Dan coba, quizàs no pueda llamarse coba, a lo que no sirve, para que su interlocutor no se sienta demasiado mal por su fracaso.
La coba es entre nosotros, aunque lo neguemos una instituciòn. Ay de aquel que no dè su cobita de cuando en vez, ese no llega ni a la cocina de su casa, si es que tiene casa, y esa casa cocina.
¿Fuera la coba! ¡Arriba la Coba! Las opiniones se contraponen. Es natural. ¡Arriba la Coba! !Fuera la Coba!....

2 comentarios:

Anónimo dijo...

MUY BUENO PARA REFEXIONAR Y DEJAR LO QUE TAMBIEN SE CONOCE COMO TUMBAPOLVISMO.
GRACIAS KARINA !MUY BUEN ARTÍCULO!
J. ALONZO
BONAO
2008

Karina dijo...

Gracias amigo Alonzo, me alegra te haya gustado el post, recuerdo a toda mi gente de Bonao...te preguntaras quienes?...ahorita te digo.
by/